Windows 8 es raro, pero le queremos: 11 trucos para perderle el miedo

Con la llegada de Window 8.1, el popular sistema operativo de Microsoft ha pulido muchos de los pequeños inconvenientes de usabilidad que planteaba, a la vez que suavizaba la curva de aprendizaje para sus nuevos usuarios. Windows 8 es el raro de la familia, pero es algo que puedes superar gracias a estos 11 trucos para perderle el miedo.

Windows 8 supone un cambio radical en la forma que tenías de relacionarte con tu ordenador. La desaparición del botón de inicio y el menú tradicional supuso un trauma difícil de superar para más de uno. Esto le ha hecho ganarse una mala fama, en mi opinión inmerecida, que todavía hoy sigue arrastrando. Son inconvenientes que se superan con un poco de tiempo utilizando Windows 8 y algunos trucos sencillos que te ayudan a sentirte más cómodo con él.

Los atajos de teclado de Windows 8

Atajo de teclado para acceder a la Charm Bar

Los atajos de teclado siempre son una buena opción para encontrar determinadas cosas de forma rápida. En Windows 8 te pueden facilitar mucho la vida. Te explicamos unos cuantos de todos los que puedes utilizar:

  • Tecla Windows + C: Abre la barra de herramientas de Windows 8, la Charm Bar
  • Tecla Windows + D: Muestra el escritorio, algo que al principio usarás mucho
  • Tecla Windows + X: Accedes al menú de herramientas, para los nostálgicos del menú de inicio.
  • Tecla Windows + I: Te lleva a la configuración del equipo
  • Tecla Windows + P: Configuración de la segunda pantalla, muy útil en los portátiles.
  • Tecla Windows + Q: Te lleva a las búsquedas, tanto de archivos, programas como de configuraciones
  • Tecla Windows + L: Bloquea el ordenador
  • Tecla Windows + Z: Te muestra la barra de aplicaciones si estas utilizando Modern UI

 

Arrancar directamente en el escritorio clásico

Configurar acceso directo al escritorio

Otra de las cosas que mucha gente echa de menos es arrancar directamente desde el escritorio clásico, sin pasar por la Modern UI, sobre todo si tienes un PC o un portátil donde lo que utilizas son aplicaciones que se ejecutan en el escritorio tradicional. Es algo que puedes configurar de forma sencilla.

Lo único que tienes que hacer es ir a la barra de tareas del escritorio y acceder con el botón derecho a sus propiedades. En la pestaña de navegación tienes unas cuantas opciones para configurar, tanto el comportamiento de las esquinas, como iniciar sesión directamente en el escritorio clásico.

 

Desactivar la pantalla de inicio o desbloqueo

Arrancas un ordenador con Windows 8 y aparece la pantalla de inicio o desbloqueo. No serás ni el primero ni el último al que le molesta tener que hacer un clic de más para que aparezca el usuario, donde poner tu contraseña y acceder. Esta pantalla la puedes desactivar si lo deseas.

Accedes al registro a través de regedit.exe, que debes ejecutar con permisos de administrador. Una vez aquí busca la carpeta: Computer\HKEY_LOCAL_MACHINE\SOFTWARE\Policies\Microsoft\Windows. Aquí tienes que crear una nueva carpeta llamada “Personalization” dentro de la cual tienes que crear el valor DWORD de 32 bits con base Hexadecimal y nombre NoLockScreen con valor 1. Reinicias el ordenador y listo.

 

Si lo rompes tiene arreglo

Recuperación del sistema con Windows 8

Una de las grandes virtudes de Windows 8 son sus opciones de recuperación. Es muy sencillo ejecutarlas y funcionan muy bien, algo que seguro que agradecerás cuando tu cuñado te pida ayuda después de haber metido la pata al cabo de dos días. Podrás recuperar el sistema sin perder ningún archivo, volver a tener el ordenador tal y como salió de fábrica o restaurar desde una imagen del mismo desde un USB o DVD.

 

Cerrar ventanas, dos formas de hacerlo

Con las ventanas y aplicaciones Modern UI, y desde la llegada de Windows 8.1, se ha recuperado la forma tradicional de cerrarlas, con la X en margen superior derecho en las aplicaciones de Windows 8 que aparece simplemente al desplazar el ratón a la parte superior. También podrás minimizar las ventanas.

La otra posibilidad es arrastrar la aplicación hacia la parte inferior hasta que desaparece. Esta opción es muy cómoda si tienes una pantalla táctil, pero algo más complicada de ejecutar con el teclado y el ratón o utilizas el touchpad de un portátil.

 

Divide la pantalla y vencerás

Utilizar la pantalla dividida

Si trabajas con pantallas de gran tamaño en un equipo de sobremesa o utilizas varias de ellas, unas cosa muy útil es poder dividir la pantalla de Windows 8 en dos. Por ejemplo, una que muestre Twitter mientras en la otra tienes un navegador. Puedes elegir el tamaño que ocupa cada una de ellas, algo realmente práctico.

 

Aplicaciones de Windows 8 en la barra de tareas

Si tienes alguna aplicación de Windows 8 que utilizas de forma habitual también puedes fijarla a la barra de tareas del escritorio, tal y como hacías con tus aplicaciones tradicionales. Esto hace que sea mucho más cómodo y rápido a la hora de trabajar. Para ello, simplemente una vez que estás ejecutando la aplicación tienes que utilizar el botón derecho para elegir la opción anclar la aplicación a la barra de tareas.

 

Control de las notificaciones y aplicaciones en segundo plano

Control de notificaciones con Windows 8

Las notificaciones que recibes pueden llegar a ser molestas, sobre todo si lo que pretendes es evitar distracciones o simplemente estás realizando una presentación. Puedes desactivarlas desde la opción de Notificaciones de la configuración que tienes disponible en la Charm Bar. Aquí eliges si no quieres que las muestre por un tiempo definido. La otra opción es ir a la configuración de las notificaciones donde podrás hacerlo con mucho más detalle.

 

El historial de archivos de Windows 8, una de sus grandes ventajas

Otra de las grandes utilidades de Windows 8 para los cuñados es el historial de archivos. Es una opción que te va a permitir recuperar los archivos modificados por error. Aparece en las opciones de inicio del navegador de archivos y te permite guardarlos en una unidad externa.

Para ello lo único que debes hacer es buscar la opción Restaurar archivos con la opción del Historial de archivos, se activa y busca las unidades externas donde guardar dichas copias de seguridad. Sencillo de utilizar y muy práctico.

 

Cambiar entre aplicaciones en Windows 8

Cambiar entre aplicaciones abiertas en Windows 8

A la hora de moverte entre las aplicaciones que tienes abiertas, en Windows 8 tienes varias alternativas. Una de las más cómodas es utilizar un atajo de teclado Alt + Tab, que muestra las que tienes abiertas y pulsando el tabulador se mueve de una a otra hasta elegir la que tu deseas. La otra opción es Tecla Windows + Tab, que hace lo mismo entre aplicaciones Modern UI. Esta es una opción que también puedes desactivar y te quedas sólo con el cambio clásico de aplicaciones.

Si tienes una pantalla táctil siempre puedes pasar página, desplazando el dedo desde el margen izquierdo hacia la derecha con rapidez. También tendrás un aliado con las esquinas, cuyo comportamiento es configurable y te pueden mostrar el acceso al inicio o que aparezca la Charm Bar.

 

Ahorro de ancho de banda con las conexiones medidas

Por último, si vas a utilizar Windows 8 conectándote desde tu smartphone o con un módem USB, por ejemplo, quizás te interese ahorrar datos. Windows 8 te permite marcar una conexión a Internet como de uso medido. Si marcas esta opción se limita el tráfico de datos de las aplicaciones Metro y de escritorio, lo que ayuda a no acabar con tu tarifa de datos en poco tiempo.

Windows 8 es un buen sistema, un poco rarito al principio, pero una vez que lo pruebas y utilizas de forma habitual en tu nuevo ordenador te sientes realmente cómodo trabajando con él. Si ya apuestas por utilizar un equipo convertible o Microsoft Surface, realmente notarás la versatilidad de este sistema operativo.

 

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