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24 trucos para ahorrar energía al usar tus electrodomésticos

 ¿Quieres ahorrar energía al utilizar los electrodomésticos, pero no sabes cómo? Tranquilo. Ahorrar dinero en casa es la obsesión de todos. Y lo cierto es que no hay que hacer grandes sacrificios ni renunciar a nada.

Simplemente hay que establecer unos hábitos, muy fáciles de seguir, que harán que saques el máximo provecho de tus electrodomésticos, mientras tu factura de la luz disminuye.

Sin más demora, aquí tienes 24 consejos útiles para ahorrar energía (y dinero) en casa.

Con la neverashutterstock_166658534

  • Procura que los alimentos calientes estén ya fríos antes de guardarlos en la nevera.
  • Evita tener la puerta abierta durante mucho tiempo: ahorrarás hasta un 5% en el consumo de energía.
  • Descongela los alimentos en el interior del frigorífico. Así reaprovecharás la energía utilizada en congelarlos.
  • Elimina el hielo del congelador cuando la capa de hielo sea superior a 5 mm.

Con la lavadora

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  • El 90% de la energía que consume la lavadora es para calentar el agua. Por ello, una de las claves para ser más eficientes es realizar lavados en frío.
  • Limpia los filtros cada 2 o 3 meses.
  • Pon la lavadora únicamente cuando ya esté llena.

Con la luz

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  • Aprovecha la luz del día.
  • Sustituye las bombillas tradicionales por otras de bajo consumo. Consumirás un 80% menos y éstas durarán hasta 8 veces más.
  • Apaga la luz al salir de la habitación.
  • Utiliza la luz que tengas más próxima para realizar trabajos como leer, coser… Piensa que las luces indirectas gastan más, porque son de más potencia.
  • Los tubos fluorescentes consumen menos que las bombillas normales.
  • Trata de tener las bombillas o tubos fluorescentes siempre limpios. Si están llenos de polvo, necesitan más timpo para calentarse y, por tanto, consumen más energía.

    Con el lavavajillas

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  • Llena siempre el lavavajillas antes de ponerlo.
  • Escoge el programa más económico. De este modo, limitas el consumo de agua y ésta se calienta a una temperatura moderada, siendo el consumo mucho menor.

Con el aire acondicionado

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  • Instálalo en un lugar con sombra: si le da el sol gastará más.
  • Baja las persianas y cierra las ventanas en las horas de más calor. Ábrelas cuando refresque.
  • Pon siempre una temperatura razonable. El frío excesivo no es bueno y, además, gasta más energía (lo que repercutirá notablemente en tu factura).

Con la cocina y el horno

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  • Las placas de inducción consumen menos que las de vitrocerámica o gas, al tiempo que también son más ecológicas. Y es que, al adaptarse al recipiente, sólo suministran la energía necesaria, reduciendo el consumo eléctrico.
  • Tapa las ollas y sartenes en las que cocines.
  • Si tienes vitrocerámica, apaga el fuego 5 minutos antes de finalizar la cocción. La comida terminará de hacerse con el calor residual.
  • Jamás abras la puerta del horno mientras esté encendido. Además, puedes aprovechar el calor residual del horno para calentar algún alimento e, incluso, el pan.
  • No utilices fogones muy grandes para ollas pequeñas.

Consejo final: usa la energía nocturna

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  • Si puedes, utiliza los electrodomésticos por la noche, ya que la demanda de energía es más baja y suele costar menos dinero. De hecho, ten en cuenta que si tienes una tarifa de electricidad nocturna deberías apostar siempre por este uso.

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2 comentarios

    Grandes consejos. Todo lo que sea ahorro siempre será bienvenido. Otro consejo. Tratar de utilizar las horas más baratas del día (sistema de tarificación por horas PVPC) que estamos olvidando. Hay varias herramientas para esto. Yo utilizo http://www.planergetic.com que me ayuda bastante a tomar estas decisiones.