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Calefacción: todo lo que debes saber para ahorrar en su consumo

En época de frío toca abrigarse, pero en nuestro hogar debemos de procurar mantener una temperatura confortable. Según los expertos, nuestra casa debe estar a un máximo de 24 grados de temperatura y un mínimo de 21 para obtener la sensación de confort.

Queremos darte algunos consejos y recomendaciones para la puesta a punto de tu calefacción y hacer de tu casa un hogar cálido y confortable. Además, este post te ayudará a ahorrar y conseguir un uso más eficiente de tu calefacción.

¿Cómo y cuándo debo purgar?

Consejos calefacción

Es una tarea básica y esencial antes de poner en marcha la calefacción y que, pese a su sencillez, no todo el mundo tiene claro cómo hacer. Un truco para saber cuándo toca purgarlos (además de que es recomendable antes de poner en marcha la calefacción) es tocar el radiador. Si una parte está caliente y la otra no es el momento de ponerse manos a la obra. Y ahora, instrucciones en cinco sencillos pasos:

  • Lo primero es encender la caldera y ponerla en el programa correspondiente a la calefacción.
  • Coge un cubo y un destornillador o una moneda. Coloca el primero debajo del radiador y con el destornillador o la moneda gira el tornillo que sobresale en el sentido contrario de las agujas del reloj. Hazlo despacio.
  • Al aflojar el tornillo comprobarás que salen aire y agua. Espera a que sólo salga agua y entonces vuelve a cerrar.
  • Repite la misma operación con todos los radiadores de tu casa.
  • Una vez purgados, asegúrate de que la presión que marca la caldera es de entre 1 y 1,5 bares. A veces ocurre que al perder agua, ésta baja y hay que regularla de nuevo.

¿Cuál es la temperatura ideal?

Consejos calefacción

Los expertos recomiendan que la temperatura esté entre los 19 y los 21 grados durante el día. Por la noche, la horquilla de lo óptimo se mueve entre los 15 y los 17. Pero, como siempre, en realidad esto depende de cada persona. Hay múltiples estudios y artículos que demuestran que dependiendo del género, la sensación térmica ante la misma temperatura puede ser distinta. Ellas tienen más frío y ellos, más calor.

Además, influyen otros factores como la cantidad de ropa que se lleva encima o la grasa corporal. Al igual que la actividad que se realiza en cada momento. No es lo mismo estar sentado viendo una película o leyendo que estar cocinando o limpiado la casa, por ejemplo.

Teniendo todos estos factores en cuenta, cada persona debe elegir cuál es la temperatura con la que se encuentra más a gusto en su casa. Aunque todos deberían tener en cuenta que subir un solo grado la calefacción por encima de lo recomendado implica un incremento del gasto energético de hasta un 7%, según señalan desde Gas Natural. Así que antes de darle al más, quizá sea mejor y más responsable ponerse un jersey.

Utilidad de termostatos y cronotermostatos

Consejos calefacción

Tener uno de ellos te ayudará a regular la temperatura con mayor precisión y a ahorrar.  De los primeros, los termostatos, hay dos tipos. El analógico sería la ruedecilla con números de toda la vida, por decirlo así, que se coloca en el radiador. Algunos incluyen una luz que te avisa de cuándo está funcionando la calefacción. El digital, por el contrario, es más preciso y cuenta con una pantalla que te ofrece los datos. No hará ‘saltar’ (como se dice coloquialmente) la calefacción a no ser que la temperatura baje.

El cronotermostato es una versión mucho mas evolucionada. Es digital y permite regular la temperatura programándola. Según el modelo, se pueden llegar a programar varios días e, incluso, por horas. Indicándole, por ejemplo, que en el intervalo de las 23:00 horas a las 07:00 la temperatura sea de 18 grados. Y que de 07:00 a 08:00 suba a 21, y que de 08:00 a 16:00 vuelva a bajar a 18 para aumentar a 21 de 16:00 a 23:00. Esto no impide que durante el día se pueda subir o bajar manualmente.

Y, para acabar, la revolución reciente de los termostatos con WiFi. Esos que permiten controlar la temperatura del hogar con tu smartphone, tablet u ordenador desde cualquier sitio. Si tienes uno de estos, da igual si se te olvidó dejar programada la temperatura a la que querías que estuviese tu casa al llegar del trabajo. Te conectas y en un momento lo programas con tu móvil.

Cómo ahorrar en la factura de la calefacción

Consejos calefacción

En MediaTrends te hemos contado cómo ahorrar en tu factura energética. En este caso vamos a centrarnos única y exclusivamente en el gasto que supone el uso de la calefacción durante estos meses de frío que se avecinan. La mayoría son aplicables a todo tipo de calefacciones.

  • Mantén la temperatura entre los valores recomendados. Cada grado que supera los 20/21 recomendados se incrementa en un 7% el gasto energético.
  • Coloca termostatos o cronotermostatos para controlar la temperatura.
    Si apagas el radiador de una habitación que no usas, acuérdate de cerrar la puerta.
  • Un buen aislamiento en ventanas y puertas ayuda a que el calor no se escape.
  • Purga los radiadores cuando sea necesario. Como mínimo, una vez al año antes de su puesta en marcha.
  • No tapes los radiadores con muebles, sofás o cualquier cosa que impida que el calor circule.
  • Para que se renueve el aire de la casa, basta con abrir las ventanas durante 10 minutos al día.
  • A la hora de dormir, baja la temperatura hasta los 17 ó 19 grados. No es necesario más ya que en la cama estás más cubierto que durante el día.
  • Los radiadores de mayor tamaño son más eficientes. Al tener una superficie mayor, la habitación se calienta con mayor rapidez y la caldera trabaja menos tiempo.
  • Por la noche, no dejes subidas las persianas. Con la caída del sol las temperaturas bajan fuera y el contraste entre exterior e interior es mayor. Bajando las persianas, éstas ejercen de barrera.
  • Compara las ofertas que hay en el mercado, quizás te convenga cambiar tu contrato.
  • Ajusta la temperatura según tus horarios. Si en casa no hay nadie entre las 8 y las 16 horas, por ejemplo, no tiene sentido que durante ese tiempo la temperatura sea de 20 grados.
  • Lleva al día el mantenimiento de tu caldera. Puede ahorrarte dinero y disgustos.
  • Si tienes una calefacción eléctrica, quizá sea hora de ir pensando en cambiarla por una de gas natural o pellets. Estas son muchos más económicas y lo notarás en la factura.
  • El suelo radiante es uno de los sistemas más recomendados porque su consumo de energía es inferior (hasta un 30% menos) que el de los tradicionales radiadores.
  • Si utilizas la bomba de calor, ten en cuenta que es un sistema pensado más para el aire acondicionado en verano. Suele estar instalado en las zonas altas de la casa y, teniendo en cuenta que el aire caliente se mantiene arriba, este no llega a las partes inferiores, con lo que el resultado no es confortable del todo.

 

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