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Mi nombre es Watch, Smartwatch

Teléfonos inteligentes, casas inteligentes, electrodomésticos inteligentes… Nos dirigimos hacia un mundo en el que todos los aparatos electrónicos que nos rodean son, prácticamente, dispositivos inteligentes, entendiendo como tal productos conectados a Internet con los que podemos interactuar. La última moda son los dispositivos ponibles o wearables, siendo los relojes inteligentes o smartwaches los grandes protagonistas para muchas de las principales marcas de electrónica. Si bien todavía no es un producto cuyo uso se haya estandarizado entre el público general, lo cierto es que en los últimos meses hemos vivido grandes avances. Google, por ejemplo, ha presentado la candidatura de su Android Wear para convertirse en el sistema operativo mayoritario de los relojes conectados. Sin embargo, tiene competidores fuertes: Tizen, el sistema operativo de Samsung, y la versión modificada de iOS que Apple ha incluido en su Apple Watch.

¿Para qué sirve un smartwatch?

Obviamente, un reloj inteligente también da la hora y ésta es precisamente una de sus principales funcionalidades. ¿Cuánta gente ha dejado de llevar un reloj porque le es más cómodo el consultar la hora en la pantalla de su teléfono? Los smartwatches quieren recuperar el terreno perdido de sus antepasados tradicionales, pero además dotar de características adicionales a estos dispositivos de muñeca. Aunque depende del modelo y del sistema operativo, los relojes conectados pueden verse como una extensión de las funcionalidades de los teléfonos móviles. Los que se conectan vía Bluetooth con el teléfono permiten recibir llamadas, notificaciones, mensajes… Todo ello cómodamente desde nuestra mano. Pero, además, conservan funciones de otros dispositivos como las pulseras cuantificadoras: registro de pasos, seguimiento de actividad y hasta medidor de ritmo cardiaco en algunos casos. Si a eso le sumamos la posibilidad de instalar aplicaciones de terceros, los posibles usos que le podemos dar a este tipo de relojes se incrementan todavía más.

Los smartwatches actuales

En lo que se refiere a dispositivos, son varias las marcas que han presentado sus novedades en la IFA 2014, tal cual os resumimos en el vídeo:

Otros, como el Moto 360, se anunciaron hace semanas, pero no se han puesto a la venta hasta ahora. A continuación, repasamos las principales alternativas:  
Moto 360
El primero que apostó por una pantalla de forma circular y correa de piel. Además, dispone de varios sensores en la parte inferior, como detección de uso en muñeca, pulsímetro óptico (PPG) y podómetro.

 

 

Dispone, asimismo, de 4GB de almacenamiento inteno y 512 GB de RAM. ¿Te lo acabarás? Mientras te lo piensas, se te caerá la baba con este vídeo:

  Fue anunciado cuando Google presentó Android Wear, aunque no ha salido a la venta hasta ahora.

  •  Precio: 249 euros.

Sony Smartwatch 3
La tercera generación del reloj de Sony. Funciona con Android Wear y mantiene el tradicional diseño rectangular. Resistente al agua y al polvo y, como curiosidad, se carga a través de microUSB.

  • Precio: entre 249 y 269 euros.

Imagen de los smartwatches Sony Smartwatch 3  

LG Watch R
De pantalla circular, apuesta por un diseño mucho más tradicional, utiliza Android Wear e incluye medidor de ritmo cardíaco.

  • Precio: 299 euros.

Imagen del smartwatch LG Watch R  

ASUS ZenWatch
Con Android Wear y pantalla cuadrada, aunque con cierta curvatura. Además, incluye otras funcionalidades adicionales a las que ofrece el sistema operativo de Google, como el disparo automático de la cámara o control de diapositivas.

  • Precio: 199 euros.

Imagen del smartwatch Asus ZenWatch  

Samsung Gear S
A diferencia de los anteriores, apuesta por Tizen como sistema operativo. Posee dos modos de funcionamiento: como accesorio de un teléfono al que se conecta vía Bluetooth o como dispositivo independiente gracias a su ranura microSIM.

  • Precio: 399 euros.

Imagen del smartwatch Samsung Gear S  

Apple Watch
El último en anunciarse, la esperada apuesta de Apple. Pantalla rectangular, acabado metálico, táctil y con opción de controlarlo desde la corona del reloj. No saldrá al mercado hasta 2015.

  • Precio: a partir de 349 dólares.

Imagen del smartwatch Apple Watch

Los desafíos de los relojes inteligentes

Si hablamos de las limitaciones actuales de los “smartwaches” es imposible no nombrar la que, para mí y para muchos, es la más importante: la autonomía. Estamos acostumbrados a tener que cargar casi a diario nuestro teléfono móvil, nuestra tablet o nuestro ordenador portátil. Pero, cuando hablamos de relojes de muñeca, la cosa cambia: las pilas duran meses e incluso años. La mayoría de los modelos que acabamos de mencionar aguantan un día, o dos en el mejor caso, antes de quedarse sin energía. Resulta especialmente esclarecedor que Apple, consciente de que la autonomía es precisamente una de las preguntas más frecuentes sobre este tipo de productos, no hiciera mención alguna a esta característica donde la presentación. Se rumorea que la batería del Apple Watch, al igual que la de muchos competidores, no supera las 24 horas y que Apple está intentando incrementar la duración antes de su lanzamiento el año que viene.

El conseguir que un dispositivo tan pequeño pueda utilizarse de forma cómoda también supone un reto interesante. Volviendo al ejemplo del Apple Watch, los de Cupertino han optado por utilizar una pantalla táctil. Pero ¿cómo hacer zoom en una pantalla tan pequeña? En su caso han recurrido a la corona del lateral. A fin de cuentas, y si tienes unos dedos grandes, utilizar estas pantallas de tamaño tan reducido puede ser un desafío.

Por último, otro punto importante: se trata de una tecnología “en pañales”, como suele decirse. Lleva muy poco tiempo en el mercado, los sistemas operativos específicos todavía están en fases muy tempranas y hay pocas aplicaciones de terceros. A pesar de todo, el sector de los relojes inteligentes va creciendo a pasos agigantados y prueba de ello es que casi todos los fabricantes quieren hacerse ya con su pequeña parte del “pastel”.

HACE 5 AÑOS