REVIEWS

Así es OpenAI Universe, la revolucionaria escuela para robots de Elon Musk

Una de las escuelas de inteligencia artificial más futuristas acaba de abrir sus puertas virtuales. Sus asignaturas son menos complejas de lo que cabría esperar: en ellas se puede desde consultar webs hasta jugar al Grand Theft Auto V’. Aunque pasarse pantallas no parezca propio de una institución educativa, los promotores de este centro avalan su potencial. Uno de ellos es el multimillonario Elon Musk, al frente de Tesla y SpaceX.

Eso sí, lamentamos comunicarte que no van a admitirte en esta escuela por mucho que la robótica te apasione. Sólo las máquinas son bien recibidas para convertirse en alumnas de Universe.

Se trata de  la última iniciativa de OpenAI, la organización sin ánimo de lucro dedicada a la investigación en inteligencia artificial respaldada por el magnate sudafricano.

Enseñando a las máquinas a actuar como nosotros

La escuela Universe es, en realidad, una plataforma de software: permite a terceros utilizar aplicaciones de código abierto para ejecutar sus programas.

De esta forma, los expertos lograrán que sus sistemas sean capaces de entrenarse en un amplio número de tareas en lugar de resolver tan sólo una.

Para interactuar con la plataforma, cada inteligencia artificial (AI) enviará comandos de teclado y de ratón que le permitirán, por ejemplo, jugar a los 1.000 juegos que ya están disponibles. Así podrán emular la forma en que nosotros interactuamos con los ordenadores para imitarnos mejor. “El campo que nosotros elegimos es todo lo que un humano puede hacer con un ordenador”, ha explicado Greg Brockman, jefe de desarrollo en OpenAI.

Además, de Brockman y Elon Musk, figuran entre los mecenas de esta organización el también cofundador de PayPal y famoso inversor de Silicon Valley, Peter Thiel; el presidente de la aceleradora Y Combinator, Sam Altman; o el fundador de LinkedIn, Reid Hoffman.

Entre todos decidieron donar 1.000 millones de dólares (unos 880 millones de euros) a este centro de investigación dedicado a “desarrollar inteligencia artificial segura” para intentar que sus beneficios “se distribuyan ampliamente”. Creando una comunidad abierta, pretenden que el futuro de los robots no esté en manos de unos pocos.

Una ONG para desarrollar inteligencia artificial (benigna)

OpenAI nació hace un año, poco después de que Elon Musk mostrara públicamente su temor a las máquinas más avispadas que los humanos.

El multimillonario que pretende llenar tu casa de baterías, hacer que conduzcas un coche eléctrico o incluso llevarte a Marte, decidió respaldar así una institución independiente que tuviera en cuenta las implicaciones éticas de la tecnología.

Uno de los primeros pasos de OpenAI fue lanzar Gym, una herramienta de código abierto para desarrollar y comparar algoritmos que se vale del llamado aprendizaje forzado: en esencia, la máquina aprende en base a las recompensas que recibe.

Este verano, también se marcaron como uno de sus principales objetivos que los robots aprendieran a realizar tareas domésticas, e incluso han usado un superordenador para procesar los comentarios de Reddit a fin de mejorar las dotes para la conversación de las máquinas.

En última instancia, se trata de dar un nuevo paso en el camino para desarrollar una inteligencia artificial de propósito general. Por eso, no sólo han pedido a los investigadores probar sus aplicaciones en Universe, sino también a las empresas compartir su software para que sirva de entrenamiento.

elon

Videojuegos educativos para las máquinas

Si Universe pretende crear máquinas cada vez más avanzadas ¿por qué obligarlas a pasarse niveles de videojuegos en lugar de orientarlas a realizar otras tareas que puedan parecer más complicadas? ¿Qué se consigue con ello si la meta no es crear una inteligencia artificial ‘gamer’? En realidad, los videojuegos han servido para poner en forma a los algoritmos antes de la llegada de Universe.

El año pasado, DeepMind, una empresa británica dedicada a la inteligencia artificial que compró Google, también enseñó a su máquina a explorar 49 videojuegos de Atari. La compañía explicó que había desarrollado un software para reducir el consumo eléctrico de sus centros de datos con una técnica similar a la de ese programa que aprendió él solito a desenvolverse en los juegos.

Craig Quiter, un investigador que trabajó en OpenAI y que ahora se ha pasado a Otto, una startup dedicada al desarrollo de camiones inteligentes adquirida por Uber, también pretende usar los videojuegos de Universe. En su caso, piensan utilizar ‘Grand Theft Auto’ para ayudar a que los vehículos autónomos aprendan a gestionar los imprevistos moviéndose primero por ese mundo imaginario.

En realidad, Universe no es la única escuela que permite a los investigadores entrenar sus AI gracias a los videojuegos. The Arcade Learning Environment, creado por investigadores de la Universidad de Alberta, permite desarrollar inteligencias artificiales expertas en los juegos de la Atari 2600, mientras Project Malmo de Microsoft les permite poner a prueba sus investigaciones gracias al popular Minecraft.

¿Cómo sabrán que su inteligencia artificial sí es buena?

Universe es una escuela bastante más potente que las citadas academias. Ha conseguido la aprobación de desarolladoras y distribuidoras de videojuegos como Valve o la propia Microsoft para nutrir su plataforma. De hecho, planea integrar Project Malmo.

Eso sí, prácticamente al mismo tiempo que OpenAI lanzaba su escuela virtual, Google anunciaba que ponía el código fuente de su entorno de formación DeepMind Lab a disposición de todo los investigadores que deseen utilizarlo.

Shane Legg, el co-fundador de la compañía de inteligencia artificial adquirida por el gigante de Mountain View, ha negado que la decisión de abrir las puertas de su laboratorio ahora se deba a un intento por competir con la organización promovida por Elon Musk. En DeepMind ya han demostrado que los juegos se les dan muy bien: fueron los creadores del software que logró vencer al campeón mundial del Go.

gta

Ahora bien, si el objetivo de OpenAI era desarrollar una inteligencia artificial beneficiosa para la humanidad, ¿cómo van a cerciorarse de que nadie utiliza Universe para lo que no se debe? Según han explicado desde la compañía, a medida que sus algoritmos y sus entornos sean más sofisticados pensarán cómo asegurarse de que las inteligencias artificiales tengan “un buen entendimiento de la ética, la responsabilidad y la culpabilidad”.

Pese a ello, no han detallado cómo lograrán que los programadores no utilicen sus herramientas para desarrollar softwares potencialmente dañinos.

Por el momento, las máquinas que lo deseen ya pueden comenzar a entrenarse en Universe e, incluso, podrán compartir dentro de poco las marcas que consigan para transferir su aprendizaje de unas a otras. ¿No suele decirse que la unión hace la fuerza y que se puede aprender jugando? Pues la inteligencia artificial ya se está aplicando el cuento.

HACE 3 MESES

 

¿Tienes algo que añadir a esta historia? Compártelo en los comentarios.

Deja un comentario