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Secretos al descubierto: así es como Disney ha controlado el mundo del cine en 2016

“Más vale ser cabeza de ratón, que cola de león”. Así reza un antiguo refrán. Se refiere a que es mejor ser el primero en las cosas pequeñas a ser el último en los asuntos de importancia. En el año 2016 quizá hay que sacarle un nuevo significado a la vista del dominio que ha ejercido Disney en el mundo del cine. En este caso puede decirse que el ratón (Mickey, por supuesto) se ha comido al león. Y a todo lo que ha pillado por delante. Todo gracias a su plan maestro, su estrategia invencible. Lo analizamos en detalle.

Disney: más de 7.000 millones de dólares en 2016

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Los números, como el algodón, no engañan. Con más de 7.000 millones de dólares (6.753 millones de euros) recaudados en 2016, Disney ha batido el récord de taquilla que el año pasado había conseguido Universal. Entonces, este estudio se aupó al primer puesto histórico gracias a los millones que le dieron en taquilla principalmente tres títulos: ‘Jurassic World’, ‘Furious 7’ y ‘Los Minions’. En total, Universal amasó 6.900 millones de dólares (6.656 millones de euros). Una cifra récord que ha durado un año.

En 2016, Disney ha logrado lo impensable. Las cuatro películas más taquilleras del año llevan su sello de Buena Vista. En realidad, son las cinco primeras, porque ‘Rogue One: una historia de Star Wars’ va a escalar posiciones en lo que le resta de trayectoria en los cines y seguro que acaba entre las cinco primeras. Y con serias opciones de ser la más taquillera del año como antes lo fue el ‘Episodio VII: el despertar de la Fuerza’. La película que resucitó el fenómeno Star Wars en el cine.

La victoria del estudio del ratón es todavía más apabullante atendiendo a los porcentajes de taquilla. En este caso, la de Estados Unidos. En el mercado cinematográfico más importante del mundo, Disney ha logrado el 25,3% de la recaudación, casi ocho puntos por encima de su inmediato perseguidor, Warner Bros, que ha alcanzado un 17,6% con muchas más películas estrenadas (24, por 13 de Disney).

Hace un año, el triunfo con récord incluido de Universal fue mucho más ajustado. Se llevó un 21,3% de la tarta de la taquilla estadounidense, por un 19,8% de Disney. También con menos películas de esta compañía (11 por 21 de Universal).

El estudio que creó Walt Disney y se especializó en sus orígenes en películas de animación se ha convertido en una apisonadora para la competencia.

Una mente para dominarlos a todos

Robert Iger, CEO de Disney y artífice de su éxito, posa con el ratón Mickey.
Robert Iger, CEO de Disney y artífice de su éxito, posa con el ratón Mickey

En el anillo único de ‘El Señor de los Anillos‘ había grabada una inscripción que se hacía visible gracias al calor del fuego. Empezaba así: “Un anillo para gobernarlos a todos”. En el caso de Disney no podemos hablar de anillos de poder, pero sí de una persona que ha resucitado a la compañía hasta convertirla en una máquina de hacer dinero capaz de controlar a todos sus rivales. Es Robert Iger, el presidente de Disney. La última esperanza del estudio se convirtió en su salvador cual Obi-Wan Kenobi en Star Wars.

Gracias a Bob Iger, Disney ha batido todos los récords en 2016. Incluido el suyo propio, que databa de 2015, cuando ganó 5.843,8 millones de dólares en las taquillas de los cines. Y no ha sido fruto de la casualidad, sino que este año ha sido la culminación de una estrategia iniciada en 2005, cuando Iger se convirtió en el mandamás de la compañía del ratón. A partir de ese momento, jugó sus cartas con maestría y relanzó una compañía que iba a la deriva.

De nuevo, las cifras son esclarecedoras. Comcast se ofreció a comprar Disney en 2004 por 66.000 millones de dólares (51.385 millones de euros). Una cifra que el estudio de Mickey Mouse desestimó. La compañía por cable estadounidense asumía la deuda de su objetivo empresarial y valoraba las acciones de Disney en 26,47 dólares. El rechazo de Disney parecía una locura, pero entonces llegó Robert Iger.

Cuando él fue nombrado consejero delegado de Disney el 13 de marzo de 2005, las acciones estaban a 28,02 dólares. El 29 de diciembre de 2016, 11 años y medio después, la brillantísima dirección de Iger ha conseguido que las acciones se revaloricen por encima de los 100 dólares. En concreto, 104,56.

Por otro lado, la capitalización de la compañía pasó de los poco más de 48.000 millones de dólares (43.245 millones de euros) en 2005, hasta los casi 166.679 millones de dólares actuales (157.273 millones de euros).

El plan maestro de Bob Iger para Disney

El tío Gilito y sus sobrinos son personajes de Disney.

Bueno, hasta ahora he dado muchos datos, pero no he comentado cuál es ese plan maestro que ha llevado a Disney a lo más alto. Para explicar éste hay que ir por etapas, porque ha sido un proceso de muchos años basado en una serie de compras estratégicas. El ratón Mickey ha ido fagocitando las compañías más apetecibles del mercado sin prisa, pero sin pausa.

LA COMPRA DE PIXAR

La primera decisión de Iger como CEO de Disney fue restablecer las relaciones entre su compañía y Pixar después de que su antecesor en el cargo, Michael Eisner, no acabara muy bien con Steve Jobs, quien dirigía el estudio del flexo.

Iger fue nombrado en marzo de 2005, pero no asumió su cargo hasta octubre de ese año. No sólo restableció la relación con Jobs, sino que el 24 de enero de 2006 Disney anunció que compraba Pixar por 7.400 millones de dólares.

Una compra de capital importancia porque Pixar se había convertido en el número 1 mundial de la animación, el terreno que antaño dominase Disney.

Al comprar la compañía del flexo, el estudio del ratón ganaba una cantidad enorme de talento para producir buenas películas, y los resultados económicos no tardaron en llegar.

En 2016, ‘Buscando a Dory’ es, salvo que ‘Rogue One: una historia de Star Wars’ diga lo contrario -y no es imposible (en el momento de escribir el post)-, la segunda película más taquillera del año con 1.027,8 millones de dólares ganados en la taquilla. Un largometraje con el sello de Pixar. De hecho, es la continuación de ‘Buscando a Nemo’, otro éxito en su momento.

LA ADQUISICIÓN DE MARVEL

Una vez que había reforzado el área de animación de Disney, Iger puso los ojos en otra franquicia que, intuía, podía ser clave en el futuro de la compañía. Se trataba de Marvel, una compañía que centraba su actividad en tres áreas: cómics, películas y merchandising. Tres golosinas muy apetecibles para los directivos de Disney. En especial las dos últimas.

El 31 de agosto de 2009, Disney anuncia que compra Marvel por 4.000 millones de dólares. De nuevo, el ratón Mickey tiraba de chequera. De nuevo, la inversión era una ganga. Pasaba a controlar los derechos de más de 5.000 personajes de los cómics. Las posibilidades que se le ofrecían a Disney eran casi infinitas a la hora de consolidar el universo compartido cinematográfico que arrasa hoy en día en la taquilla. Y vendiendo merchandising, otra piedra angular del proyecto.

Las películas de Marvel han ido a más en la taquilla. Con un ritmo de un título o dos por año, Disney se asegura uno o dos éxitos mientras el público no se sature.

Los de 2016 han sido ‘Capitán América: Civil War’, el film que más ha recaudado con 1.153,3 millones de dólares. El otro ha sido ‘Doctor Strange’, que lleva más de 656 kilos y también ha entrado en el Top 10 del año. Un éxito porque el personaje es casi desconocido, mucho más que los Vengadores que han salido en ‘Civil War’.

LA COMPRA DE LUCASFILM

La jugada definitiva dentro del plan maestro de Iger llegó en 2012. El 30 de octubre de ese año, Disney compraba Lucasfilm por 4.050 millones de dólares. El negocio del siglo. Que se lo digan a George Lucas, que se convirtió en multimillonario gracias a que se quedó con los derechos del merchandising de Star Wars. Fue el primero que vio el negocio que había en los muñecos y los juguetes y por eso aceptó cobrar el salario mínimo al dirigir el ‘Episodio IV: una nueva esperanza’.

Disney jugaba sobre seguro con esta adquisición. Hasta ese año de 2012, la franquicia Star Wars había generado 27.000 millones de dólares entre la taquilla en cines, la venta de Beta, VHS, DVD y Blu-ray, los juguetes, etcétera. Una mina de oro esperando ser explotada. Y eso se le da de maravilla a Disney -o quizá habría que decir del tío Gilito- por su facilidad para ganar dinero en cantidades asombrosas.

Nada más comprar Lucasfilm, Disney decidió que iba a realizar más películas. Iba a continuar la historia principal con nuevos episodios y también iba a realizar obras independientes, los llamados ‘spin-off’. El ‘Episodio VII: el despertar de la Fuerza’, estrenado en diciembre de 2015, se convirtió en la tercera película más taquillera de todos los tiempos (¡2.068,2 millones de dólares!).

‘Rogue One: una historia de Star Wars’, el primer spin-off, estrenado en diciembre de 2016, lleva casi 654 millones de dólares en 2 semanas. Podría convertirse en el largometraje más visto del año salvo que se le tuerzan las cosas en las próximas fechas. Algo que parece muy poco probable. No se va a acercar ni de lejos a los números del Episodio VII, pero podría superar la barrera de los 1.000 kilos. Con sus números, la franquicia ya pasa de los 30.000 millones.

DISNEY POTENCIA TAMBIÉN SU ÁREA DE ANIMACIÓN

No todo ha sido comprar franquicias de éxito. Iger también ha potenciado lo que Disney sabe hacer muy bien: películas para todos los públicos, en especial de animación.

La colaboración con Pixar también ha estimulado a los creativos del ratón, que han vuelto a relanzar al estudio en el campo de los dibujos animados. ‘Frozen’ fue un éxito rotundo hace tres años y en 2016 le tomó el relevo ‘Zootrópolis’, otra cinta de animación con la que Disney ha sobrepasado el listón de los 1.000 millones. En concreto, 1.023 kilos.

El otro título de Disney de animación estrenado este año, ‘Vaiana’, no está teniendo el mismo éxito. Estrenado a finales de noviembre en Estados Unidos, lleva sólo 347 millones de dólares en su haber. Un pequeño pinchazo que a Disney le duele poco. Su año es tan arrollador que puede permitirse unos pocos fracasos. Que también los ha tenido.

LOS CLÁSICOS EN IMAGEN REAL

La última pata del plan maestro de Disney es la conversión de sus clásicos de animación en imagen real. Un filón a explotar que descubrió en 2010 con ‘Alicia en el País de las maravillas’ y que después ha continuado con ‘Maléfica’ y ‘Cenicienta’.

En todas ellas ha quedado claro que el público está dispuesto a pagar de nuevo por ver en imagen real las obras que en su momento vio en dibujos animados. Con más o menos cambios.

De nuevo, en 2016 Disney ha cosechado un gran éxito en esta área: ‘El libro de la selva’. Con 966 kilos, es el cuarto film que ha llevado a más gente a las salas de cine del año.

En cambio, la secuela de ‘Alicia en el país de las maravillas’ fue un fracaso. ‘Alicia a través del espejo’ se quedó a las puertas de los 300 millones de dólares en los cines; un fracaso si miramos su presupuesto de 170 millones.

Como no todo lo que recauda una película va al estudio y los productores, existe una norma no escrita que dice que ‘para ser rentable, un largometraje debe recaudar por lo menos el doble de lo que costó’. Y a veces necesita mucho más.

El triunfo de las franquicias

Johnny Depp y Orlando Bloom volverán a reunirse en Piratas del Caribe 5, una de las sagas de Disney.

El cine se ha convertido en un campo de batalla en el que los estudios buscan sus franquicias. Son las que generan más dinero. Warner Bros, por ejemplo, tiene la saga de ‘Harry Potter’; Universal tiene la de ‘Fast & Furious’ y la de ‘Jurassic World’, Sony la de James Bond… Y así todos los grandes estudios. Pero quien más franquicias tiene es Disney.

La compañía dirigida por Bob Iger tiene tantas franquicias que parece imposible que en los próximos años pierda el número 1 en la industria del cine. A saber: las franquicias de Pixar, Marvel, Star Wars, la de los clásicos en imagen real y la de ‘Piratas del Caribe’. El resto de estudios ya quisiera tener sólo la mitad de ellas.

De hecho, al tener tantas franquicias, Disney va a poder permitirse el lujo de tomarse un descanso con alguna si ve que hay peligro de que el público se sature. Mientras, puede seguir potenciando las otras.

¿Hay alguno capaz de derrotar a Disney? Nada es imposible, pero necesitará un año casi perfecto y que al nuevo dominador del mundo del cine le fallen muchas balas seguras. Algo que parece muy raro, porque Disney es tan bueno vendiendo ilusiones como películas. Por si acaso, ha renovado en su cargo de CEO a Iger hasta 2018. Lo quiere tener todo bien atado.

HACE 6 MESES

 

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