HOW-TO

Guía para entender tu factura de la luz: claves básicas y cómo se calcula el precio

La factura eléctrica o factura de la luz, como se denomina popularmente, puede ser un auténtico quebradero de cabeza en muchos sentidos. Por el importe, por las continuas subidas que estamos sufriendo en las últimas semanas, pero también por el hecho de ser un papel lleno de datos que pocos entienden. Aunque lo cierto es que, con unas nociones básicas, leer y comprender tu factura de la luz no es tan complicado. Lo principal es entender la diferencia entre importe fijo y variable y saber a qué se refiere cada concepto. Para que salgas de dudas, te explicamos cómo entender tu factura de la luz y cómo se calcula el precio de la misma. Saberlo te puede ayudar a ahorrar.

Conceptos fijo y variable

Hace casi tres años, el ahora Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital estableció unas pautas para la elaboración de una factura de electricidad estándar, que ayudase al cliente a entender cada concepto y su desglose. Se trata de un modelo obligatorio para quienes se acojan al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVCP) dentro de las distribuidoras consideradas de referencia.

factura de la luz

Lo primero a la hora de entender la factura de la luz es distinguir entre el importe fijo y el variable. El primero está relacionado con la potencia contratada por el usuario; el segundo tiene que ver con el consumo.

El término ‘fijo’, que es como se denomina este concepto, se ajusta a la regulación del Gobierno, aunque las compañías siempre pueden aplicar ofertas en este apartado. Su importe se calcula en base a la potencia contratada y éste se calcula multiplicando el precio del kW por el de los días de suministro contabilizados en la factura.

Es en el variable donde comienzan las complicaciones, ya que éste es el que refleja el consumo real del usuario y variará según el periodo y el precio de la electricidad.

En este apartado influye mucho la tarifa que se tenga contratada. Cada compañía tiene las suyas y algunas tienen nombres realmente incomprensibles.

A la hora de contratar una u otra siempre conviene hablar con algún comercial que te explique cuál se ajusta mejor a tus necesidades. Todo va a depender de las horas en las que suelas estar en casa y de la potencia que requieras. Lo normal en un hogar está entre los 3,3 y los 4,4 kW.

En resumen, puede decirse que hay tres tipos de tarifas:

  • Normal: ésta es la que marca un precio único durante todo el día.
  • Nocturna: el kW se paga más caro durante las horas de luz solar y más barato por la noche.
  • En tres períodos: se divide el precio y consumo según el día y la hora y se marcan distintos precios para cada franja.factura de la luz

Qué otros conceptos aparecen en tu factura de la luz

shutterstock_273078659

Además de los conceptos explicados en el epígrafe anterior -y que en la factura figuran como Facturación por potencia contratada y Facturación por energía consumida-, en el recibo aparecen otros conceptos que son casi los más complicados de entender. No por el concepto en sí, sino por cómo se calculan.

  • Impuesto electricidad:Se aplica sobre el producto de la facturación de la electricidad suministrada”, reza en la factura. Lo que significa que es un impuesto con el que se carga la suma de todos los conceptos, salvo el alquiler de los contadores. Se calcula multiplicando por 1,05113 al 4,864% de esa suma. Es un impuesto regulado por el Gobierno.
  • Alquiler de equipos de medida y control: los contadores, en su mayoría, son propiedad de la empresa distribuidora. Esto implica que el consumidor debe pagar un precio por su alquiler, según la tarifa que tenga contratada. El precio lo regula el Gobierno.
  • IVA: Es quizás el más sencillo de calcular y entender. En la electricidad es de un 21% y se calcula sobre la suma de todos los conceptos.factura de la luz

Más datos de interés en tu factura de la luz

shutterstock_569539321

Aunque no son conceptos que aparezcan en el detalle de la factura de la luz y su desglose, hay otros aspectos que incluye este recibo que es interesante conocer y entender.

  • Información para el consumidor: en este epígrafe se informa, valga la redundancia, del tipo de contrato que se tiene y qué otras opciones existen. Figura también la mención al llamado Bono social.
  • Origen e impacto ambiental de la electricidad consumida: son unos gráficos en los que se especifica con porcentajes la procedencia de la electricidad, aunque es a nivel nacional y con datos del años anterior.
  • Destino del importe de su factura: cuando algún representante de las eléctricas se queja de los peajes, se refiere en parte a este apartado. En él se desglosa qué parte del importe de la factura se destina a cada apartado. Así, la mayor parte va a parar a los Costes regulados (aquí entran los incentivos a las energías renovables, distribución y transporte y la anualidad del déficit), otra a cubrir el Coste de producción de electricidad y margen de comercialización y una última para los Impuestos aplicados.
  • Un dato de interés que figura en el apartado de Datos del contrato es el de si se cuenta con contador inteligente o no. Tenerlo hace que la factura por consumo sea real cada mes.

Si quieres conocer más en detalle tu factura de la luz dependiendo de la compañía con la que tienes contratado el servicio, algunas como Iberdrola, Gas Natural y Endesa cuentan con un apartado específico en su web.

factura de la luz

Tipos de contrato

Una de los aspectos que hace más complicado el entender la factura de la luz y cómo se aplican los cálculos en la factura tiene que ver con que depende del tipo de contrato que se tenga. Básicamente son tres:

  • Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC, antes TUR): estipula el precio máximo que pueden establecer las comercializadoras. Para acogerse hay que tener contratada una potencia inferior a 10 kW. Es el tipo de contrato sobre el que se aplica el Bono social. Según el Ministerio, supone un ahorro en término medio.
  • Precio fijo durante 12 meses: lo que se contrata es un precio fijo establecido por las comercializadoras para la energía que están obligadas a publicar en el Comparador de ofertas de energía de la CNMV. Tiene una duración de un año.
  • Contratación bilateral con cualquier comercializadora: aquí cliente y comercializadora firman un contrato dentro del mercado libre y en base a las condiciones pactadas entre ellos. Desde el Ministerio advierten que puede implicar cláusulas y servicios adicionales.

factura de la luz

Cómo se fija el precio

shutterstock_205408165

Uno de los aspectos más enrevesados a la hora de hablar de la factura de la luz tiene que ver con cómo se fija el precio de la electricidad. En las últimas semanas y en plena ola de frío no se ha dejado de escuchar y leer sobre la subida de la luz. Pero ¿por qué sube o baja? ¿Cómo y quién establece el precio? Vamos a intentar explicarlo de la forma más sencilla posible.

Hasta hace cuatro años, el precio de la electricidad se marcaba en unas subastas trimestrales. De esta manera, el precio se mantenía durante tres meses sin sobresaltos.

Sin embargo, en 2013 se cambió el sistema. Se mantuvieron las subastas, pero pasaron a ser diarias. De ahí que el precio varíe de un día para otro. Estas variaciones solo afectan a quienes tengan un contrato dentro de la modalidad de PVPC.

El mecanismo de las subastas es relativamente sencillo. Lo primero que se hace es ordenar el tipo de energía, de más a menos económico. Se empieza con eólica, hidráulica, nuclear… hasta llegar al carbón y el gas, que son los más caros. Se hace una estimación de la energía que se va a necesitar durante cada hora del día siguiente y se va cubriendo la demanda con las energías disponibles, empezando por las de menor coste.

El precio lo establece la última en entrar a subasta. Es decir, que si ese consumo estimado puede cubrirse con energías renovables, el precio es menor.

Sin embargo, si, como ha ocurrido en las últimas semanas, no es suficiente por la escasez de este tipo de energías o por el aumento del consumo, entran en juego el gas y el carbón y el precio sube.

Como decíamos al principio, este sistema de establecimiento de precios solo afecta a quienes tienen un contrato de tipo PVPC, no a quienes contratan en el mercado libre, ya que, en estos casos, son las comercializadoras quienes han establecido un precio fijo durante un año. Lo que puede pasar a largo plazo es, que al renovar, se modifique ese acuerdo teniendo en cuenta las subidas durante esos 12 meses previos.

HACE 4 SEMANAS

 

¿Tienes algo que añadir a esta historia? Compártelo en los comentarios.

Deja un comentario