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Plazas de toros y edificios abandonados: ¿los estadios de drones del futuro?

Los lugares abandonados son idóneos para grabar espectaculares imágenes con drones, al permitir registrar planos más espectaculares. Al fin y al cabo, gracias a los drones, podemos lamentar el estado de Prípiat, la ciudad abandonada tras el desastre de Chernóbil; contemplar las vacías fábricas de Detroit, la que otrora fuera cuna del motor; o sobrevolar Craco, una urbe medieval fantasma en Italia. Ahora bien, ¿podrían utilizarse otras construcciones en desuso para celebrar espectáculos con drones? Ya hay quien se lo está planteando. Y las plazas de toros también están sobre la mesa.

¿Por qué no reutilizar espacios vacíos para drones?

Entramos por un agujero circular que, previsiblemente, iba a ser una ventana. Recorremos unos metros del interior del abandonado edificio de ladrillo en busca de otra escapatoria. El sol nos ciega, así que hacemos una voltereta y volvemos a sobrevolar el interior de la construcción llena de grafitis, que nunca se llegó a estrenar. Carlos Puertolas, alias Charpu, un español considerado como uno de los mejores pilotos de drones de carreras del mundo, nos invita a surcar los cielos en su vídeo.

De hecho, ha conseguido 1,8 millones de visualizaciones en YouTube (en el momento de escribir el artículo), gracias a esas increíbles imágenes en las que ha logrado demostrar que los drones pueden hacernos volar a toda velocidad.

Tan impresionantes son sus carreras que la prestigiosa revista Wired o The New York Times se han hecho eco de ellas. Charpu las grabó en un hospital de Villaviciosa de Odón (Madrid), que iba a convertirse en la clínica oncológica más grande de Europa antes de que las obras para construirla se paralizaran hace más de una década.

Plazas de toros al servicio de los drones

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En 2011 se celebró la última corrida de toros en La Monumental de Barcelona, después de que el Parlament de Cataluña decidiera prohibir este espectáculo. Un veto que el Tribunal Constitucional decidió anular hace unos meses.

No obstante, al arquitecto Frederik Ajjoub, que está estudiando un máster en el Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña, se le ha ocurrido una forma de dar una segunda vida a la histórica plaza si el tradicional espectáculo no regresa a ella: transformarla en un Centro de Innovación para Drones.

Manteniendo la esencia del edificio, ha propuesto añadir una estructura en su parte superior con forma de dron. Las pasarelas que la formarían servirían como pista de despegue y aterrizaje.

Además, se crearían espacios destinados a la recarga de sus baterías.

Ajjoub, que ha desarrollado el proyecto con el asesoramiento de un responsable de desarrollo de negocio de Parrot, cree que empresas como Amazon, UPS o DHL podrían estar interesadas en él cuando el reparto con robots aéreos se convierta en realidad.

La función del ruedo también evolucionará: este estudiante ha planeado que ese espacio se reutilice para celebrar espectáculos y carreras con drones, además de servir para probar prototipos y organizar talleres. 

Todos nosotros seremos capaces de probar, jugar, echar carreras y rejuvenecer el antiguo campo de arena de la tauromaquia con todo tipo de drones que sean construidos en el Fablab y probados por diferentes tipos de fans de los drones’, ha señalado Ajjoub en la explicación de su proyecto. El estudiante parece proponer así que un espacio destinado a la lidia de toros se convierta en un auténtico ‘hub’ de los multirrotores.

Carreras de drones: ¿la Fórmula 1 del Aire?

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La ley de drones actual establece que pueden volarse sobre zonas no habitadas, por lo que grabar edificios abandonados como ha hecho Charpu, alejados de los núcleos urbanos y que no sobrevuelen aglomeraciones de personas, entraría dentro de la legalidad.

Asimismo, la regulación establece además que los recintos completamente cerrados no están sujetos a la jurisdicción de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, por lo que es posible rodar en un pabellón industrial, un centro de convenciones o un domicilio.

Precisamente por eso a Miguel Zafra, un ingeniero de telecomunicaciones, se le ha ocurrido la idea de que los espacios vacíos se utilicen para celebrar vertiginosas carreras de drones. Al fin y al cabo, estas competiciones podrían convertirse en la Fórmula 1 del aire.

De hecho, ya hay varios pilotos españoles que están comenzando a ser conocidos por sus victorias en las carreras, que ya se están celebrando en suelo patrio.

Sin in más lejos, Zafra ha registrado su propuesta en la plataforma Decide Madridque el Ayuntamiento de la capital abrió para que los ciudadanos planteen ideas para mejorar la urbe.

En ella, expone la posibilidad de que almacenes, naves, polideportivos y edificios en desuso se reutilicen para celebrar carreras de drones.

Allí también se organizarían cursos de montaje de drones, lo que a su juicio fomentaría las ‘actividades intelectuales y sanas‘. Sin duda alguna, la suya es una propuesta original.

Droneport, el aeropuerto de drones

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Mientras algunos proponen aprovechar espacios ya construidos y adaptarlos a los drones, el arquitecto Saúl Ajuria Fernández ha ideado una impresionante y gigantesca construcción esférica destinada a acogerlos como tesis del máster en Arquitectura que ha cursado en la Universidad de Alcalá de Henares. Urban Droneport es el nombre que ha puesto a la instalación, que serviría como hogar de paso de los drones.

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Una instalación que “permite y optimiza el transporte de bienes con Sistemas Aéreos Pilotados Remotamente en Áreas Urbanas”, según ha señalado su autor. Este centro logístico estaría situado en un cruce de carreteras al sur de Madrid para asegurar el fácil acceso a múltiples áreas de la ciudad.

Según los diseños que ha publicado, el edificio tendría seis plantas y contaría con multitud de puntos de entrada para que los drones recojan y entreguen paquetes.

Además, albergaría otras estancias, como oficinas o salas de clasificación de mercancías. Eso sí, teniendo en cuenta sus dimensiones, parece claro que en este caso lo que hace falta es un terreno amplio vacío en el que se pueda erigir esta futurista construcción.

Así que, como has podido comprobar, ya hay quien está pensando en cómo reaprovechar los espacios para lograr que los drones, tanto de entretenimiento como de reparto, se integren en los entornos urbanos.

HACE 3 AÑOS