Hablamos con los primeros chatbots en español

Los chatbots son el futuro en la atención al cliente. Cada vez más empresas optarán por estos asistentes virtuales para escuchar y responder las preguntas de sus clientes. En Estados Unidos ya hay centenares funcionando, pero en el caso de España la presencia de estos ‘bots’ se reduce a una decena. En MediaTrends hemos ‘hablado’ con algunos de ellos y os contamos nuestra experiencia.

¿Qué es un chatbot?

Los chatbots son, a la práctica, programas informáticos (software) que utilizan la inteligencia artificial para interactuar con los humanos.

Llevados a la práctica, son ‘chats’ en los que una persona hace preguntas o da órdenes a través de comandos y, al otro lado, es una máquina la que los interpreta y responde.

El ‘software’ identifica las cuestiones, y gracias a su base de datos, responde.

Pero es que, además, algunos sistemas también ‘aprenden’.

chatbot-mediatrends

Este tipo de sistemas son una de las grandes apuestas de Facebook, que en la pasada edición de su conferencia de desarrolladores anunció la disposición de su código para desarrollar chatbots para la red social. Y ya nacieron las primeras propuestas, de la mano de floristerías online, cadenas de pizzerías o buscadores de viajes.

Según la firma, hay unos 35.000 desarrolladores en todo el mundo creando chatbots, la mayoría en inglés.

Pero en España también hay ya empresas con chatbots en el mercado. Hemos probado cinco de ellos y te contamos cómo ha sido nuestra experiencia… más uno en inglés para comparar.

Eva, el chatbot de Vueling

La aerolínea de bajo coste Vueling ha sido una de las empresas que ha apostado por los chatbots.

En este caso, en vez de hacerlo en la plataforma de Facebook Messenger, ha optado por introducir Eva, su bot, en la aplicación para móviles de la aerolínea.

Para poder conversar con él hay que tener una reserva hecha con la aerolínea.

Si la introducimos en el móvil, automáticamente podremos acceder al asistente.

Chatbot de Vueling.

Eva da información sobre el estado del vuelo, cómo facturar o la terminal del vuelo.

También explica el origen de su nombre, nos facilita las tareas si queremos alquilar un coche o nos hace preguntas sobre la ciudad de destino a modo de trivial.

No permite hacer preguntas diferentes a las ya propuestas, pues se trata de ir seleccionando entre las preguntas o respuestas que se nos propone.

En definitiva, nos permite obtener información útil del vuelo de una forma diferente.

ImaginBank

ImaginBank, el banco online de CaixaBank, puso en marcha el primer chatbot del sistema financiero español.

Funciona a través de Facebook Messenger y, a priori, parece una buena idea: su público objetivo es el joven, muy usuario de esta red social.

Chatbot de Imaginbank.

Sin embargo, usar el chatbot (al menos la versión actual) no reporta muchos beneficios, más allá de información sobre las ofertas presentes.

De hecho, las opciones de preguntas son bastante limitadas. Y aunque es cierto que da buena información de las promociones disponibles, obtener otro tipo de información se hace imposible.

De hecho, hemos preguntado varias veces ‘cómo abrir una cuenta‘ y ha sido imposible hacerlo…

Mahou

La cervecera Mahou también tiene un chatbot en Facebook. En este caso, no es para conocer datos sobre su producto estrella, sino que es una guía de ocio de Madrid.

Chatbot de Mahou.

Interactuar con este bot es bastante sencillo y nos imaginamos que puede ser útil para aquellos que tengan ganas de descubrir nuevos destinos de tapeo o para tomar una caña (cómo no).

Comandos sencillos, información bastante buena, links certeros… Eso sí, pocas opciones, más que la principal para la que está diseñado.

Air Europa

La aerolínea Air Europa ha elegido Twitter para poner en marcha su primer chatbot de atención al cliente.

Chatbot de Air Europa.

Para utilizarlo hay que acceder al chatbot desde el apartado Mensajes, como si fuésemos a enviar un mensaje privado a Air Europa. El chatbot se ejecuta y nos pregunta qué opción preferimos.

Tras trastear un rato el bot, vemos que puede ser útil para conocer el estado de un vuelo y datos como la puerta de embarque, si hay retrasos, etcétera.

Sin embargo, pocas opciones hay más allá de éstas: para el resto, nos redirige a hablar con un operador.

Correyvuela

De nuevo, vamos a Facebook para usar un chatbot creado expresamente por una startup que vende vuelos a través de estos ‘robots’: Correyvuela.

Usarlo desde el móvil es algo complicado, pues para realizar búsquedas hay que copiar y pegar una especie de formulario con los datos del vuelo que queremos comprar.

Chatbot Correyvuela.

Tras copiar la ruta deseada, el sistema tarda alrededor de 30 segundos en mostrarnos resultados.

Si comparamos la búsqueda con la de otros buscadores ‘manuales’, este bot nos ofrece vuelos directos de una misma compañía, con el mejor precio como mejor.

Chatbot Correyvuela.

Si queremos reservar, solo hay que escribir un comando más y el chatbot nos pedirá más datos y creará un link a la pasarela de pago para completar la reservar.

Hi Poncho

Visto que a los bots en castellano aún les queda bastante camino por recorrer, vamos a probar uno en inglés que goza de bastante popularidad: Hi Poncho.

Se trata de un chatbot meteorológico que ayuda a conocer el tiempo actual y la previsión para cualquier zona.

Chatbot de Poncho.

Para empezar, decir que funciona muy rápido y de manera intuitiva. Nos permite seleccionar una localidad y obtener rápido la previsión del tiempo actual.

Después, a partir de comandos, podemos preguntar sobre el tiempo que hará hasta cinco días vista.

Hasta aquí quizá vemos funciones simples, pero tiene algo más interesante: permite explicar al bot que nos avise del tiempo en momentos determinados. Nos enviará notificaciones sobre el momento que decidamos.

En conclusión…

Se habla mucho de los bots y es probable que sean el futuro de la atención al cliente.. Pero de momento, falta mucho para que éstos sustituyan por completo a las personas.

Usar bots es divertido y los resultados son correctos.

El problema es que si nos salimos de las opciones propuestas, caemos en un espiral de ‘no te entiendo’ que hace que la experiencia sea negativa.

Queda mucho camino por recorrer y las empresas harán bien en ponerse las pilas pues ya se sabe: cuando el cliente se acostumbra a un buen producto, si prueba uno malo, es posible que no vuelva.

HACE 3 AÑOS