RANKINGS

Las 10 series de instituto imprescindibles

‘Por 13 razones’ y ‘Riverdale’ han vuelto a poner de moda las series de instituto. No es que el género estuviese muerto, pero quizá sí algo adormecido. Suele pasar. Unas cuantas temporadas sin estrenos reseñables, de pronto coinciden un par de series en la parrilla y el fandom se vuelve loco. Esto, unido al 20º aniversario de ‘Buffy Cazavampiros’, ha hecho que el instituto vuelva a estar tan de moda como en los noventa.

Pero, ¿qué deben tener las series de instituto para ser consideradas de calidad? A saber: chicos y chicas guapos, personajes arquetípicos, mucho drama adolescente, amor y desamor, padres que en su mayoría no se enteran de lo que hacen sus hijos y clichés, muchos clichés. Si tienen eso, lo tienen (casi) todo.

Aunque para ser series buenas de verdad, además de todos esos ingredientes, tienen que estar bien contadas y generar tensión en el espectador, como ocurre con esta selección de series de instituto que marcaron una época. Estas son las 10 series de instituto imprescindibles

‘Por 13 razones’ (2017)

La nueva producción de Netflix es distinta al resto de series de instituto, porque cuenta temas muy complejos que no suelen verse en televisión: el acoso escolar y el suicidio adolescente. Y lo hace abordándolos con una narrativa algo diferente.

Hannah Baker (Katherine Langford) se ha suicidado y a su muerte deja una caja con siete cintas de casete en las que explica las razones que le llevaron a acabar con su vida.

Están ordenadas de la razón menos ‘importante’, por así decirlo, a la más brutal. Hay que escucharlas en orden para entender por qué hizo lo que hizo.

El espectador lo hace al mismo tiempo que Clay Jensen (Dylan Minette), el otro protagonista de la serie y protagonista de la décima grabación.

‘Riverdale’ (2017)

Una de las cosas más curiosas y que enganchan de ‘Riverdale’ es la estética tan colorida que utiliza para resolver un asunto tan oscuro como el asesinato de un adolescente.

Basada en los cómics de ‘Archie’, el protagonistas es él, Archie (K. J. Apa). Un joven pelirrojo, jugador de fútbol con aspiraciones de compositor y cantante, que está enamorado de la profesora de música y que saca a relucir sus músculos siempre que el guión lo exige. Y cuando no, también.

En ‘Riverdale’ tienen de todo: jugadores de fútbol, animadoras arpías, frikis, marginados, empollones… Por tener tienen hasta a la celebridad de una antigua serie de instituto, Luke Perry. Esta vez en el papel de padre, claro. ‘Riverdale’ puede verse en España en Movistar+.

‘Teen Wolf’ (2011)

Puede que en España haya pasado más desapercibida, pero ‘Teen Wolf’ ha causado cierto revuelo en Estados Unidos desde su lanzamiento. A

quienes fueron adolescentes en los ochenta les sonará la historia, porque se basa en la película del mismo título, protagonizada por Michael J. Fox y que tuvo una secuela con Jason Bateman.

Scott McCall (Tyler Possey) es un chico al que un día le muerde un lobo en el bosque convirtiéndole en licántropo.

Este jugador de lacrosse no será el único en la manada de adolescentes lobo y, al contrario de lo que ocurría en las películas de los ochenta, la serie (que acabará con la emisión de lo que resta de la sexta temporada) no está narrada en tono de comedia.

‘Glee’ (2009)

De las series de instituto más recientes y más distintas de esta lista. Y por eso está en ella, porque ‘Glee’ se convirtió en fenómeno rápidamente y decirle adiós fue un duro golpe para sus fans. Una serie de instituto, sí, pero musical. Aquí la mayoría de las cosas se las decían cantando y bailando los unos a los otros, lo que le daba un punto distinto.

Seis temporadas a sus espaldas y Ryan Murphy entre sus creadores.

A ‘Glee’ le deben los fans del género superheroico el haber sido escuela de Supergirl (Melissa Bonoist) y Flash (Grant Gustin).

‘Verónica Mars’ (2004)

Verónica Mars (Kristen Bell) era del grupo de los populares del ‘insti’. Salía con el chico guapo, aspiraba a ser reina del baile y todo iba de perlas en su vida hasta que un buen día su mejor amiga y cuñada aparece muerta. Entonces su vida, y la de todos, da un giro de 180 grados.

Verónica abandona los tonos pastel de su ropa y empieza a vestir peor -o mejor, según se mire-, y se mete a detective privada estudiantil con una misión: encontrar al culpable de la muerte de su amiga.

Una serie de instituto con sus historias propias de la edad, complicadas con un fallecimiento repentino, misterios, secretos y traumas.

La tercera y última temporada, con Verónica ya en la Universidad, perdió frescura e interés.

En 2014, y tras una campaña de crowdfunding entre sus fans, la serie volvió en formato película para cerrar su historia en cines.

‘Compañeros’ (1998)

Por los años noventa, en Estados Unidos tenían a Brenda y Dylan o a Kelly y Zack, mientras que en España teníamos a Quimi (Antonio Hortelano) y Valle (Eva Santolaria). En ‘Salvados por la campana’, el instituto era el Bayside; en ‘Compañeros’ le pusieron Azcona como homenaje a uno de los mejores guionistas españoles del cine y la televisión.

Es una de las series de instituto españolas de mayor éxito y su cabecera, ‘No te fallaré’, se convirtió casi en el himno de una generación.

Cuando los chavales que empezaron el instituto lo acabaron, entraron otros, Martín (David Janer) y Luna (Begoña Maestre). Pero, claro, los espectadores también habían crecido y después de nueve temporadas ‘Compañeros’ dijo adiós.

Para la siguiente generación se ideó ‘Física o Química‘.

‘Dawson Crece’ (1998)

Creada por Kevin Williamson, esta serie de finales de los noventa tenía como protagonista a un adolescente muy intenso, que hablaba como sacado de un libro decimonónico y que vivía la vida escondido tras una cámara de vídeo.

Obsesionado con el cine, Dawson (James Van Der Beek) era el personaje principal. Pasaba el tiempo junto a sus amigos de toda la vida, Joey (Katie Holmes) y Pacey (Joshua Jackson), en el pequeño y aburrido pueblo de Capeside.

Un buen día se muda con su abuela la chica de ciudad rubia, alocada y ligera de cascos llamada Jen (Michelle Williams), que pone patas arriba el mundo de estos tres amigos.

‘Dawson crece’ se prolongó durante seis temporadas y, las cosas como son, lo mejor de la serie era Pacey. Le robó el protagonismo a Dawson y hasta a la chica.

Es una de esas series de instituto que, o la adoras o la aborreces, como a su protagonista. No hay término medio con ella.

‘Buffy Cazavampiros’ (1997)

Veinte años han pasado ya desde que Buffy llegase a la vida catódica de toda una generación, que afrontó la adolescencia con Sarah Michelle Gellar como guía.

Creada por un maestro de la ciencia ficción y del espectáculo como Joss Whedon, esta serie constó de siete temporadas y marcó un antes y un después. Lo hizo en una televisión poco acostumbrada a personajes femeninos protagonistas de armas tomar.

Buffy era una adolescente que debía enfrentarse a los problemas propios de la edad unidos a ser una cazadora de vampiros tremendamente efectiva.

Además, vivía historias de amor realmente complejas, ya fuese con un ángel o con un vampiro. Da igual el tema relacionado con la adolescencia que se piense, estaba presente en ‘Buffy’ seguro.

En realidad, siempre fue algo más que una más del género de series de instituto.

‘Sensación de vivir’ (1990)

Hubo un intento en 2008 de revivir la gloria de Dylan, Donna, Brenda, Brandon y la pandilla completa del 90020 de Beverly Hills. No consiguieron ni la trascendencia ni el éxito de su predecesora.

Porque ‘Sensación de vivir’ fue toda una revolución en los noventa. Sus protagonistas se convirtieron en iconos de aquella generación y sus fotos viajaban en las carpetas de medio mundo. Nada más y nada menos que 10 temporadas estuvieron en antena.

Algunos, como Luke Perry en ‘Riverdale’ o Ian Ziering con la saga ‘Sharknado’ siguen sacando cierto provecho a haber sido ídolos de adolescencia.

‘Salvados por la campana’ (1989)

Otra mítica y memorable dentro de las series de instituto. Tenía al guaperas caradura, la empollona, la guay, la animadora, el friki y el deportista. Juntos formaban la pandilla perfecta del instituto Bayside y el peor quebradero de cabeza del señor Belding (Dennis Haskins), sobre todo el díscolo Zack Morris (Mark-Paul Gosselar).

‘Salvados por la campana’ era divertida, desenfadada y tan pegadiza como la sintonía de su cabecera.

Duró cuatro temporadas, pero aquí la repusieron tanto que parecieron más.

HACE 1 SEMANA

 

¿Tienes algo que añadir a esta historia? Compártelo en los comentarios.

Deja un comentario