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‘Fast & Furious 8’: todas las claves de la saga cinematográfica de moda

El estreno de cine más sonado de los últimos tiempos es ‘Fast & Furious 8’, la última entrega de esta saga. No, no has leído mal. Estas películas basadas en persecuciones de coches y escenas de acción destructivas no serán recordadas por sus valores cristianos (alguno hay), pero sí por haber protagonizado una bajada a los infiernos y una sonada resurrección. Desde el punto de vista cinematográfico, por supuesto.

En el siglo XXI, todos los estudios de cine buscan franquicias que explotar hasta que ya no den más de sí. En este contexto, Universal tiene un chollo con ‘Fast & Furious’, porque va a más en la taquilla, algo muy difícil de conseguir tras siete entregas.

Vale, a la séptima le ayudó una barbaridad la dramática muerte del actor Paul Walker en un accidente, pero incluso sin ella habría recaudado una cantidad enorme de dinero.

Es muy, muy complicado que ‘Fast & Furious 8’ supere los 1.516 millones de la séptima entrega, pero es la segunda candidata más firme del año 2017 a pasar la barrera de los mil kilos tras ‘La bella y la bestia’, que ya va por 981 y sigue sumando. Logrando eso confirmaría el gran momento de la saga, algo impensable hace más de una década cuando ‘A todo gas: Tokyo Race’ recaudó 158,4 millones de dólares. Casi la décima parte de la séptima entrega.

¿Cómo ha conseguido ‘Fast & Furious’ pasar de ser un producto muerto para el público a ser la saga de moda? En este artículo te explico las claves de este ‘milagro’ cinematográfico.

La acción y la destrucción aumentan progresivamente

No tienes más que ver el tráiler de ‘Fast & Furious 8’ para comprobar que dos de las señas de la saga, la acción espectacular y la destrucción, siguen destacando en el film. Si los fans quieren eso, ahí no se puede escatimar. Al contrario, tendrán una ración todavía mayor de coches destruidos y de escenas de acción espectaculares. Incluso aunque el listón esté altísimo.

Hay que recordar que en esta saga hemos visto volar un coche de un rascacielos a otro, hemos visto escenas con un tanque… No hay problema. El más difícil todavía lleva a ‘Fast & Furious 8’ a mostrar decenas de vehículos ‘hackeados’ creando el caos en una ciudad y también un submarino de grandes dimensiones asumiendo protagonismo en una escena, mitad batalla, mitad persecución en el hielo. Sí, hay acción espectacular a raudales y mucha destrucción.

La aseguradora InsuretheGap.com ha calculado el coste de los daños que se han visto hasta el momento en los siete primeros largometrajes. De haberse producido en la vida real (y no en la ficción) hablaríamos de unos daños valorados en 490 millones de dólares. Daños que han ido in crescendo igual que la acción espectacular y la destrucción.

Imagen de la película Fast & Furious 8.

No siempre ha sido así. La primera cinta, titulada ‘A todo gas’ en España (traducción libre de ‘The Fast and The Furious’) surgió como un remake encubierto de ‘Le llamaban Bodhi’. Film sobre un policía que se integra en el mundo de las carreras ilegales para atrapar a una banda que roba camiones con su mercancía.

La segunda y la tercera se mantienen en esta línea de películas basadas en las carreras y el mundo del tuneo de vehículos.

Fue a partir de la cuarta, ‘Fast & Furious 4‘, cuando la saga dio un salto hacia adelante para parecerse cada vez más a otra muy conocida, la de ‘Misión Imposible’.

En las últimas entregas, los protagonistas de la saga son como superhéroes de acción y podrían hacer equipo perfectamente con Tom Cruise o el actor que encarne a James Bond. ‘Fast & Furious 8’ sigue en esa línea exagerando todo un poco más.

Caras conocidas en el reparto

Charlize Theron y Vin Diesel son dos de las caras conocidas del reparto de Fast & Furious 8.

Una de las razones del fracaso de ‘A todo gas: Tokyo Race’ fue que prescindió de los protagonistas de la primera parte, Vin Diesel y Paul Walker.

El segundo también fue quien protagonizó la segunda, ‘A todo gas 2’. Un error que no han vuelto a cometer los productores, entre los que, por cierto, está Vin Diesel desde la cuarta parte con un gran poder de decisión.

A partir de la cuarta entrega se recuperó a los miembros de la banda de Dominic Toretto, el personaje de Vin Diesel, que se volvió a reunir con Brian O’Conner, el policía al que dio vida Paul Walker.

En la quinta parte llegó el primer gran fichaje, el de Dwayne Johnson, ‘The Rock’.

Y en la sexta el de un villano que dará mucho juego y al que Jason Statham presta su físico.

Todo ello sin dejar de lado a secundarios de más o menos renombre, que por las películas de ‘Fast & Furious’ han desfilado o desfilan intérpretes como Gal Gadot, Michele Rodríguez, Eva Mendes, Elsa Pataki, Luke Evans, Kurt Russell o Tyrese Gibson.

En ‘Fast & Furious 8’ hay dos fichajes de relumbrón y que llaman la atención, porque no suelen ser habituales del cine de acción.

El primero es el de Charlize Theron, la villana principal; el segundo es el de Helen Mirren. El apellido de su personaje es un spoiler en sí mismo por lo que no lo verás en este artículo. Además, también tiene un papel Scott Eastwood, hijo de Clint Eastwood.

La pertenencia a un grupo, a una familia

Imagen promocional de Fast & Furious 8.

Otra de las claves del éxito de esta serie cinematográfica es la importancia que dan a cosas como la pertenencia a un grupo, a una banda. Es más, esa banda es como una familia. Concepto éste que habrás visto resaltado tres veces en el tráiler de ‘Fast & Furious 8’. El valor de esa familia acerca a los personajes al público. Los hace más humanos porque todos formamos parte de una.

Esa humanización de los personajes, que resalta con su cada vez mayor carácter heroico, se ve también reflejada en los códigos morales de los sujetos. Podrán ser delincuentes, pero muchos de ellos tienen su honor y sus códigos éticos. De nuevo aparece aquí la familia. El sentirse parte de una les lleva a protegerse los unos a los otros. Los espectadores quieren formar parte de esta familia.

Diversidad racial en el reparto e importancia de las mujeres

Imagen de Fast & Furious 8 con parte del reparto.

Éste es un concepto muy de moda en el Hollywood actual. No tienes más que ver superproducciones como ‘Rogue One’. Se busca que en el reparto haya representantes de cuantas más razas mejor. Si la diversidad existe en la vida real ¿por qué no en el cine? Además de este loable propósito igualitario, esta diversidad es impulsada en el cine por un propósito más prosaico: lograr una mejor taquilla.

Para ganar el mercado asiático, las películas estadounidenses cada vez tienen más papeles para actores orientales. Pero luego hay que ganar cuota en el mercado propio, de ahí que los negros y los hispanos estén cogiendo cada vez más importancia. Lo mismo pasa con las mujeres, a las que cada vez más se ve en roles activos y no como floreros.

El reparto de ‘Fast & Furious 8’ es interracial y tiene a Tyrese Gibson y Ludacris, dos actores y cantantes negros estadounidenses. También a Michelle Rodríguez, que tiene ascendencia de la República Dominicana y Puerto Rico. Más protagonismo tiene todavía Dwayne Johnson, de EEUU, pero con madre samoana. Todos hacen de ‘contrapeso’ para Vin Disel, Jason Statham y Charlize Theron y el resto del reparto caucásico.

Los resultados en ‘Fast & Furious 7’

En un artículo de Variety se puede ver la importancia de esta estrategia, una de las claves de que ‘Fast & Furious 7’ hiciera esos 1.500 millones de dólares en taquilla.

Según su estudio, el 49% del público de este film en Estados Unidos fueron mujeres. Dato sorprendente, porque esta saga parece, a priori, pensada para hombres. Pero no es así.

Además, del total de espectadores, un 37% fueron hispanos, un 25%, caucásicos, un 24%, afroamericanos y un 10%, asiáticos. Queda claro que la diversidad ayuda, y mucho, a que una película triunfe en taquilla. Los protagonistas pueden ser blancos, pero no todo el reparto. Hay mucho dinero en juego y cuanto mayor sea la diversidad del reparto, mejor.

‘Fast & Furious 8’ ha hecho los deberes en cuanto a las claves de la saga. Ahora queda que el público reciba a este largometraje con el mismo entusiasmo que las entregas anteriores.

HACE 3 AÑOS