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Qué son los captchas y cómo funcionan

Navegando por Internet te habrás encontrado más de una vez en una engorrosa situación: tras intentar abrir una página o descargar un archivo, aparece un curioso formulario que te invita a introducir una especie de contraseña para continuar. Son los captchas, un test para saber si eres humano, que parece simple, pero no lo es. Sí, puede parecer la mar de sencillo. Al fin y al cabo, solo se trata de descifrar un pequeño mensaje con unas letras y números, o incluso aún más simple, marcar la opción “no soy un robot”. Pero no, nada es tan simple como parece. Los captchas son complejos sistemas de autentificación, que van mucho más allá de la simple introducción de caracteres. Te contamos qué son los captchas y cómo funcionan.

¿Qué es un captcha?

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Para empezar, hay que saber que la palabra ‘captcha’ son unas siglas, CAPTCHA, y que proviene del inglés: Completely Automated Public Turing test to tell Computers and Humans Apart. Largo, ¿verdad? Traducido sería algo así como ‘Prueba de Turing completamente automática y pública para diferenciar ordenadores de humanos’.

Recordemos que el test de Turing es una prueba de habilidad de una máquina para mostrarse como un humano. En el caso del captcha, pues, no es un humano el que hace el test, sino la máquina, y es el humano el examinado. Es, pues, un test de Turing a la inversa.

Esto es útil en muchas situaciones, en especial cuando se quieren introducir formularios. Un formulario, a la práctica, es una espacio comunicativo entre el humano y una máquina/servidor. Puede ser muy bonito, pero si ese formulario, en vez de ser enviado una vez, se envía millones de veces por segundo, puede sembrar el caos (spambots o robots de spam).

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Para eso se introducen los captchas: para enviar el formulario, hay que identificarse como humano. Sólo así se podrá enviar, y de esta forma, evitaremos un mal uso del formulario. Ello es extensible también a las descargas de archivos, por ejemplo.

El término captcha se empezó a utilizar en el año 2000 y su versión inicial es una de las imágenes típicas de Internet: los números y caracteres distorsionados que un ordenador, se supone, no es capaz de identificar. De hecho, hay algunos que están escritos con tal mala leche que ni los humanos son capaces de leerlos… Pero ese es otro tema.

En principio, el término captcha hace referencia solo a esos formularios de agudeza visual. Pero se ha convertido en un sinónimo de toda propuesta que busque resolver si somos humanos o no.

Tipos de captchas

Con el paso de los años, los tipos de captchas se han ido ampliando y creando nuevas propuestas. Te explicamos cuáles son las principales.

AGUDEZA VISUAL

Captcha.

El capchta de agudeza visual es el más clásico de todos, el que más veces nos hemos encontrado en las webs.

Consiste en una serie de letras y números que aparecen distorsionados.

Para resolverlos, tendremos que fijarnos en ellos e intentar interpretar cuáles son.

RESOLVER OPERACIONES MATEMÁTICAS

Captcha.

Otro de los más populares es el catpcha que pone a prueba nuestros conocimientos matemáticos simples. Y cuando digo ‘simples’ es que si tienes que sacar la calculadora, algo va mal…

Consiste en una pequeña suma, resta o multiplicación y tenemos que introducir la solución en el apartado correspondiente.

IDENTIFICAR IMÁGENES

Captcha.

Sobre todo en móviles, uno de los captchas más recurrentes es un juego que propone seleccionar elementos de una serie de imágenes. Bajo un enunciado tipo, como podría ser “selecciona los gatos”, o bien una imagen (aparece la foto de un gato y propone “seleccionar las imágenes similares”), hay que identificar los elementos de una galería.

PEQUEÑOS JUEGOS

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Una de las soluciones que propone PlayThru es olvidarnos de los captchas que nos dan dolor de cabeza y proponernos pequeños juegos para demostrar que somos humanos.

En este caso, un ejemplo sería el juego ‘haz una hamburguesa‘, en el que el captcha propone seis elementos, algunos de los cuales sirven para preparar una hamburguesa (carne, cebolla, lechuaga) y otros no (una calculadora, un muelle…). Solo habrá que seleccionar los elementos de una hamburguesa estándar.

NO SOY UN ROBOT

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El proyecto reCaptcha de Google va un poco más allá e introduce inteligencia artificial a los captchas de toda la vida. Y, de hecho, para el usuario el proceso es supersencillo: solo hay que conseguir marcar la casilla ‘no soy un robot’.

Puede parecer simple y tonto, pero no lo es. La propuesta de Google es el análisis del comportamiento del usuario hasta que va a marcar la casilla ‘No soy un robot’, por ejemplo, en el movimiento del ratón.

En caso de ser una máquina, por ejemplo, seguramente el clic sería mucho más rápido o con un movimiento recto.

Ayudando a las máquinas

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Resolver los captchas proporciona información a un ordenador de que somos humanos. Pero al mismo tiempo, hay empresas que han visto un doble uso a esta situación: ayudar a las máquinas a descifrar símbolos que no comprenden.

Es, por ejemplo, lo que hizo Google durante un tiempo. Sus algoritmos muchas veces no eran capaces de leer algunas placas de calles que recogían sus vehículos de Street View. La idea fue sencilla: que los humanos las lean. Introdujo esas imágenes en los capcthas de agudeza visual y fueron los millones de internautas los que ayudaron a ‘descifrar’ unas placas que sus algoritmos no pudieron leer.

Y tú, ¿cuál es el captcha que más odias? ¡Cuéntanoslo!

HACE 2 AÑOS