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9 series para adolescentes recientes que enganchan a los adultos

Nacieron pensadas para ser vistas por un público adolescente y con protagonistas en edad de ir al instituto. Sin embargo, su éxito ha traspasado las limitaciones de la edad. Son esas series de televisión para adolescentes que también enganchan a los adultos. ¿Por qué?

Las razones, en realidad, son tan variadas como espectadores adultos que se enganchan a series para adolescentes. Los habrá que lo hagan porque la serie en sí es buena –en la mayoría de casos ocurre así-, más allá de la edad de los protagonistas. Porque son entretenidas y carecen, algunas, de la búsqueda de la trascendencia de productos más adultos. O, simplemente, porque todo el mundo lleva un adolescente dentro que hay que alimentar de vez en cuando.

Sea cual sea la motivación de cada adulto para ver estas series para adolescentes, estas son algunas de las más recientes que harán las delicias de jóvenes y no tanto.

‘Los 100’

La primera temporada de ‘Los 100’ (que en España puede verse en Syfy) era una serie de adolescentes muy para adolescentes. Muy de The CW, vamos. Aun así, Jason Rothenberg, su creador, tuvo la lucidez cuando comenzó a escribirla de introducir una trama más para adultos. En aquellos primeros episodios, la serie daba la impresión de ser un dos en uno.

Por un lado estaban los jóvenes que habían sido enviados a la Tierra para comprobar si esta era habitable. Por otro, los personajes más adultos con Isaiah Washington y Henry Ian Cusick en el Arca, en el espacio, y sus ‘cosas de mayores’ y política.

De cada cual dependía elegir qué trama le interesaba más a pesar de estar ambas relacionadas. Aunque al final uno acababa enganchándose a ambas sin remedio. Con el paso de los capítulos, ‘Los 100’ fue evolucionando dejando atrás el sambenito de serie de adolescentes para adolescentes hasta convertirse en toda una sorpresa, muy adulta y atrevida. Pocas ficciones televisivas se atreven a hacer lo que hacen en esta y a dar tantos giros de guión realmente sorprendentes. Cada temporada se reinventa y se supera.

‘Riverdale’

‘Riverdale’ es una de esas series cuyo estreno llegó rodeado de mucha expectación y revuelo a su alrededor, sobre todo en redes sociales. Basada en los cómics de ‘Archie’, cuenta la historia de un pequeño pueblo típicamente americano que un día se ve sacudido por la muerte de uno de sus adolescentes más ilustres. El fallecido es un joven guapo, atlético y adinerado que resulta haber sido asesinado. El drama y el misterio están servidos. En ‘Riverdale’ hay de esto y de secretos para dar y tomar.

La principal baza de esta serie de estética colorida y crimen por resolver se encuentra en lo estereotipado de sus personajes. El protagonista es un joven, Archie Andrews (K.J. Apa) al que el verano trabajando con su padre le ha sentado muy bien en cuanto a ganar musculatura se refiere. Es un gran deportista, pero él quiere dedicarse a la música.

Y, por si este dilema no fuese suficiente, además, tiene un lío amoroso con una profesora del instituto. Luego está la mejor amiga del protagonista enamorada en secreto (o no tanto) de él; la chica nueva de ciudad; la animadora pija e insoportable; el rarito… Están todos, no falta un cliché. Y por eso gusta. Porque hay cosas que no fallan.

‘Por trece razones’

Todo un fenómeno es lo que ha sido ‘Por trece razones’. La serie de Netflix transcendió rápido al medio y en cosa de días consiguió no solo una repercusión mayúscula, sino que todo el mundo hablase de ella para bien o para mal. Porque lo que ocurrió con esta ficción basada en una novela de éxito es que o se la alababa o se la criticaba. Con ella no ha habido medias tintas.

Quienes se encuentran en el primer grupo aplaudieron su valentía a la hora de abordar un tema tan complicado y poco tratado como es el acoso escolar y el suicidio adolescente. Lo hizo partiendo de una premisa original: una chica, Hannah Baker (Katherine Langford), se quita la vida y deja a su muerte un legado de seis cintas de casete en las que explica sus razones. Cada una de ellas con nombre propio. A través de la escucha de esas cintas de Clay (Dylan Minnette), el espectador recorre el camino hasta el suicidio de Hannah.

Los que la han criticado la acusan de no ser una buena serie, de idealizar la idea del suicidio e, incluso, de fomentarlo. Aún así, no han podido frenar su ascenso y repercusión y habrá segunda temporada. Lo único que han conseguido con sus quejas es que Netflix añadiese mensajes de aviso al comienzo de cada episodio.

‘Glee’

Un puñado de personajes un tanto fuera de lugar, un instituto y a cantar. Así era ‘Glee’, que dijo adiós en 2015 con un balance más que positivo de cuatro Globos de Oro y el descubrimiento de voces y rostros para una nueva generación televisiva. Entre ellos, el de Lea Michelle y el tristemente fallecido Cory Monteith. También los de los superheroicos Melissa Benoist (‘Supergirl’) y Grant Gustin (‘The Flash’)

La serie fue muy bien recibida por la crítica, el público y los premios y tiene detrás a uno de los creadores y showrunners más prolíficos y con más personalidad del panorama televisivo. Este no es otro que Ryan Murphy, quien puso sobre la mesa parte de su experiencia en el instituto para crear unos personajes icónicos. El que fuese un musical ayudó a sumar adeptos ya que no es un género muy prolífico en la pequeña pantalla.

‘Misfits’

Esta es una de esas rarezas geniales que a veces surgen en la pequeña pantalla. Serie nacida con un planeamiento adolescente, en realidad nunca lo fue por la manera en la que planteaba su universo. Un grupo de chavales que en su jornada realizan servicios a la comunidad se ven sorprendidos por una tormenta que les dota de superpoderes. Hasta ahí podría entrar dentro de la normalidad del género. Lo insólito viene dado por los extraños poderes de los que son poseedores.

Una de las chicas se convierte en telépata y otra es capaz de despertar el apetito sexual de cualquiera simplemente con tocarle. En cuanto a ellos, uno se vuelve inmortal y puede hablar con los muertos. Otro adquiere la habilidad de hacerse invisible. Y el último puede ir hacia atrás en el tiempo. Con sus habilidades (más o menos extrañas) recién adquiridas intentan llevar una existencia de lo más normal dentro de que nunca fueron lo que se entiende por normales.

Divertida, gamberra e irreverente, ‘Misfits’ está considerada una serie de culto ‘made in UK’ que cuenta con cinco temporadas y que nunca es tarde para ver.

‘Gossip Girl’

Stephanie Savage y Josh Schwartz cogieron las novelas para adolescentes de Cecily von Ziegesar y las convirtieron en todo un fenómeno para ‘cotillas’. Esa era la base de ‘Gossip Girl’, un grupo de chicos bien, con dinero y preocupaciones banales en su mayoría que se veían sometidos al escrutinio de una bloguera que se hacía llamar Gossip Girl y tenía la voz, en la versión original, de Kristen Bell.

Mucho drama, mucho chico/a guapo/a y Blake Livelly como rostro más conocido de esta serie para adolescentes (y no tanto) que se mantuvo seis temporadas en antena y cada año triunfaba en los premios más ‘teen’. Sus creadores tienen ahora entre manos la nueva versión de ‘Dinastía’, también para The CW, que promete ser muy del estilo de su anterior éxito seriéfilo.

‘Crónicas vampíricas’

Un año después del fenómeno literario convertido en taquillera saga de películas llamado ‘Crepúsculo’, Julie Plec y el especialista en productos adolescentes para todos los públicos Kevin Williamson lanzaron ‘Crónicas vampíricas’. El éxito les ha durado ocho temporadas y dado lugar a un spin off, ‘The Originals’, en el que se explora el pasado de algunos de los primeros vampiros que dieron lugar al clan actual.

En ‘Crónicas vampíricas’ se juega con dos ingredientes que suelen dar mucho éxito: los vampiros y el amor imposible. En este caso, se trata de un triángulo amoroso poco ortodoxo. Elena (Nina Dobrev) es una joven adolescente de la que se enamoran dos guapos hermanos que, además, son vampiros. Ellos son Stefan (Paul Wesley) y Damon Salvatore (Ian Somerhalder). Un relación complicada a tres bandas que es parte del imaginario de las series adolescentes recientes.

‘Pretty Little Lies’

Como tantas otras series del género adolescente, esta también está basada en unas novelas. Concretamente en la saga homónima escrita por Sara Shepard. ¿Qué secretos pueden esconder cinco jóvenes para que alguien pueda extorsionarlas hasta el punto de que estas arriesguen sus vidas? Ahí es donde reside la gracia y el interés de ‘Pretty Little Lies’.

El elenco central lo forman cuatro amigas que empiezan a ser chantajeadas por alguien que se hace llamar A. O hacen lo que se les pide o sus secretos más oscuros saldrán a la luz.

Las chicas acceden sin dejar de intentar descubrir a quien les extorsiona y, además, de paso, dar con el asesino o asesina de una de sus amigas. Secretos, mentiras, malos muy malos y buenos no tan buenos en una serie en la que todos ocultan algo y todos tienen miedo a que sus secretos sean de dominio público. Saber quién se escondía bajo el pseudónimo de A dio mucho juego y despertó el interés convirtiéndola en una de esas series para adolescentes que engancha a los adultos.

‘Teen Wolf’

Para acabar este repaso de series para adolescentes que ven adultos, una de hombres lobo para despertar el espíritu adolescente de los adultos. Esos que crecieron viendo a Jason Bateman y Michael J. Fox jugando al baloncesto de pelo en pecho en los ochenta. Aunque en realidad no tiene nada que ver, ya que mientras las películas de antaño eran comedias de instituto, en ‘Teen Wolf’ hay mucha oscuridad, drama, muerte y problemas muy poco adolescentes.

El protagonista es Scott McCall (Tyler Posey), un jugador de lacrosse que un día es convertido en hombre lobo. Una curiosa forma de abordar los cambios en la adolescencia a través de la fantasía, la acción y la caza a la bestia. Gracias a ese mordisco Scott pasa de ser un don nadie a uno de los chicos más populares del instituto. Pero su ascenso en la escala social tiene consecuencias. La principal, el no ser dueño de sus actos cuando hay luna llena. Menos mal que tiene siempre a su lado a su amigo Stiles Stilinski (Dylan O’Brien).

HACE 2 AÑOS