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El futuro es horripilante: los 5 peores futuros que nos pintan las series de ciencia ficción

El futuro pinta mal para el ser humano. Al menos, esa es la predicción que hacen las series de ciencia ficción. Y es que, de lo contrario, si todo fuesen caras alegres y buenos presagios, ¿dónde estaría el drama? ¿Dónde residiría el interés para el público? Lo que vende es el apocalipsis, la lucha por la supervivencia, la redención, las segundas oportunidades… Algo de lo que va sobrada la ficción televisiva ambientada en un tiempo más o menos lejano.

Las formas en las que se dibuja el futuro del ser humano y de la Tierra en la pequeña pantalla son muchas y a cada cual peor. Desde zombis que van acabando mordisco a mordisco con la raza humana a alienígenas con tendencias aniquiladoras y colonizadoras.

Aunque, las cosas como son, muchas veces (gran parte de las veces), en las series de ciencia ficción la culpa la tienen los propios hombres. Es lo que tiene no cuidar el planeta como se debe, que al final acaba pasando factura. Y es que el futuro es horripilante. Estos son los 5 peores futuros que nos pintan las series de ciencia ficción.

Los aliens se mudan a la Tierra

Series de ciencia ficción
Defiance (Foto: Syfy)

El de los aliens es uno de esos temas más recurrentes que visitan el mundo de las series de ciencia ficción casi cada temporada. Porque ese mundo de alienígenas más inteligentes que nosotros y con tecnología mucho más avanzada siempre ha sido de lo más atrayente.

V’ fue la puerta de entrada a él para unas cuantas generaciones. Y años después, en 2009, volvieron con Morena Baccarin en el papel de líder de los ‘comeratones’ con piel de lagarto y la idea de adueñarse de la Tierra.

Series sobre alienígenas hay muchas. Algunas tan míticas como ‘Expediente X’ y otras no tanto, pero sí entretenidas, como ‘Roswell’, pero en realidad ninguna de ellas se ambientaba en el futuro.

No así ‘Falling Skies’, por ejemplo, que centra sus cinco temporadas en la lucha encarnizada contra unos extraterrestres con un armamento difícil de superar y una tecnología puntera al servicio de la esclavitud. Claro, que con lo que no contaba esta raza alien es con la capacidad de lucha y resistencia de Tom Mason (Noah Wyle) y sus chicos.

En esta ganaban la guerra los humanos con la ayuda, eso sí, de otras razas extraterrestres.

Defiance’ bien podría ser algo así como un final alternativo para ‘Falling Skies’. Después de todo, ambientada en el año 2046, la acción transcurre en una Tierra devastada después de tres décadas de lucha alienígena. En eso y en cómo la convivencia entre razas no es tan sencilla como les gustaría.

Los humanos nos hemos cargado el planeta

Series de ciencia ficción
Revolution (Foto: NBC)

Es un clásico dentro del género de las series de ciencia ficción con tono apocalíptico. Es como si los guionistas y creadores insistiesen una y otra vez en avisar con sus producciones que, efectivamente, nos estamos cargando el planeta y que podemos acabar muy mal.

Tan mal, por ejemplo, como los protagonistas de Los 100’, que tuvieron que emigrar al espacio en busca de la supervivencia después de que el planeta quedase arrasado por una explosión nuclear.

Aquí, en esta serie, se dan dos factores, el de la humanidad no cuidando su hábitat y el de una IA megalómana, que le da al botón para cargárselo todo.

En Jericho’, los pocos habitantes que sobreviven a una hecatombe nuclear hacen lo que pueden por seguir adelante.

Mientras, los inquilinos del futuro de ‘Terra Nova’ lo que hacen es huir del futuro, su presente, para viajar al pasado. Después de haberse cargado la atmósfera inventan una máquina del tiempo que les manda a la época de los dinosaurios donde el aire es puro. Una historia muy rocambolesca que no pasó de la primera temporada.

A dos temporadas llegó incomprensiblemente ‘Revolution’. Aquí el planteamiento era un poco a la inversa. Había un apagón tecnológico a nivel mundial y los hombres tenían que aprender a vivir antes de que se inventase la electricidad. En cualquier caso, la culpa era suya.

Y, en este repaso por el mea culpa humano, el de Fringe. Sin desvelar más de la cuenta, aquí la culpa de todo en realidad la tenía un padre que no supera la pérdida de un hijo originando un agujero en el espacio que pone en peligro la existencia de dos universos paralelos. Vale que luego se pasa las cinco temporadas intentando arreglarlo y que, en el fondo, su motivación inicial era loable.

En España también sabemos hacer series apocalípticas en las que el hombre se carga el planeta. En ‘El barco’, la puesta en marcha de un acelerador de partículas desencadenaba una tormenta monumental que inundaba todo el planeta y hacía que las criaturas marinas mutasen. Tras el diluvio universal, solo el 10% de la superficie terrestre ha quedado al descubierto y la misión del Estrella Polar es dar con un pedazo de tierra firme en el que desembarcar.

Un virus acaba con (casi) todos

Series de ciencia ficción
12 Monkeys (Foto: Syfy)

Si un virus tan simple como la gripe puede acabar con la invasión alienígena de ‘La guerra de los mundos’ de Tom Cruise, qué no harían otros más elaborados con la raza humana.

The Last Ship’ está ambientada en un futuro apocalíptico en el que un virus ha dejado la población mundial reducida a un 20%. La tripulación, con una doctora a bordo, tendrá que intentar encontrar una cura que inmunice al resto.

Lo de los virus es algo muy peligroso, porque son enemigos invisibles con los que resulta imposible luchar. Así ocurre en ‘12 monos’. La película de Terry Gilliam se convirtió en 2015 en una de las mejores series de ciencia ficción de los últimos años.

Con tres temporadas emitidas, cuenta las misiones fallidas de James Cole (Aaron Stanford) y la doctora Cassandra Railly (Amanda Schull) y sus viajes en el tiempo para evitar que el ejército de los 12 monos libere un virus que acabará con la población mundial. Él viaja desde un futuro apocalíptico e irrespirable.

Tecnología en cada rincón

Series de ciencia ficción
Halcyon (Foto: Syfy)

En ese futuro que vaticinan las series de ciencia ficción no todo tiene por qué ser apocalipsis oscuros. Un poco de ingeniería y de informática nunca viene mal. Como ese mundo rico recreado en ‘Incorporated’ por los hermanos Pastor, en el que un holograma oculta a los afortunados la miseria a ambos lados de la carretera de los menos favorecidos.

O los robots perfectamente integrados en el cuerpo de policía de ‘Almost Human’. Porque si a algo se aspira cuando se piensa en el futuro es en que la tecnología habrá avanzado hasta tal punto que se podrá sustituir una pierna como le ocurría a Karl Urban en ‘Almost Human’.

Extremo es el planteamiento de ‘Halcyon’, serie en la que la tecnología habría llegado al punto de crear un implante neurológico que traslada a quien lo lleva a un mundo de realidad virtual.

O los futuros probables de ‘Black Mirror’ que atrapan, embelesan y aterrorizan al mismo tiempo. En el caso de la serie de Charlie Brooker, hay poco de positivo en tanto avance tecnológico, salvo por el capítulo de ‘San Junipero’. Al final, lo que pone de manifiesto es la alienación del ser humano.

Además, que si algo nos ha enseñado la ciencia ficción es que igual no hay que pasarse con la tecnología porque puede que creemos una inteligencia artificial con ganas de hacerse con el mundo. Los Cylon de ‘Battlestar Galáctica’ tienen una insana obsesión.

Una epidemia zombi ha diezmado la población

Series de ciencia ficción
Fear the Walking Dead (Foto: AMC)

Están de moda. Tanto que hasta Glenn Close va a volver a la televisión convertida en una muerta viviente en una serie de Amazon en clave de comedia titulada ‘Sea Oak’. Desde que ‘The Walking Dead’ iniciase su andadura allá por 2010 saltando de las páginas del cómic de Robert Kirkman a engrosar la lista de series apocalípticas, el género zombi ha sufrido una explosión.

Algunos de los mejores exponentes tras el desembarco de Rick Grimes (Andrew Lincoln) y los suyos son ‘Fear the Walking Dead’, precuela de ‘The Walking Dead’, y, en un tono bien distinto, ‘iZombie’. La serie protagonizada por Rose McIver cuenta un apocalipsis zombi desatado por la combinación de una bebida isotónica y una droga de diseño. Eso sí, es mucho más divertida y menos trascendental que las dos anteriores.

Lo de Drew Barrymore en ‘Santa Clarita Diet’ aún está por ver si son zombis o una mala digestión.

Y sí, los zombis son más del género fantástico que del de las series de ciencia ficción. Una pequeña licencia a la hora de hablar sobre el futuro televisivo.

HACE 1 AÑO

 

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