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La guerra del planeta de los simios, el broche a una trilogía brillante

Si hay una palabra que no se puede aplicar a los directivos de Hollywood, esa es paciencia. Si una película tiene éxito, enseguida se lanzan a preparar secuelas o precuelas. Es imprescindible aprovechar el tirón comercial. Por eso sorprende el desarrollo de la trilogía sobre el planeta de los simios. Un ejemplo de paciencia. Quizá su calidad es tan alta por ese motivo. ‘La guerra del planeta de los simios’, cierre de la saga, lo atestigua.

Seis años han pasado desde que la Fox y el director Rupert Wyatt estrenaron en los cines un reinicio de la saga de ‘El planeta de los simios’. Porque sí, hubo una saga antes. Casi cualquier persona con cierta afición al cine recordará la legendaria escena de Charlton Heston despotricando en la playa contra la raza humana al final de ‘El planeta de los simios’ (1968) con la Estatua de la Libertad como testigo mudo. De lo que muchísimos menos espectadores se acuerdan es de los largometrajes posteriores.

Charlton Heston protagoniza El planeta de los simios, un clásico del cine.

Tras el éxito del film protagonizado por Heston, llegaron las secuelas. En plural y a ritmo de título por año. De esta forma, llegaron a las salas de cine, sucesivamente, ‘Regreso al planeta de los simios’ (1970), ‘Huida del planeta de los simios’ (1971), ‘La rebelión de los simios’ (1972) y ‘La batalla por el planeta de los simios’ (1973). La calidad y la recaudación fueron disminuyendo hasta que la saga se dio por explotada y enterrada.

Muchos años después, en 2001, llegó un nuevo intento de Hollywood por recuperar esta saga. De la mano de Tim Burton se hizo un remake llamativo en lo visual, pero que ha quedado como una de las obras menores del cineasta. Por este motivo, que 10 años después la Fox quisiera reiniciar la saga, causó sorpresa. Una apuesta arriesgada que ha salido muy bien. Todo porque se han hecho las cosas bien.

La paciencia, clave de la nueva trilogía

Imagen de La guerra del planeta de los simios.

En 2011 llegó a los cines ‘El origen del planeta de los simios’ Tres años después, irrumpió en las carteleras ‘El amanecer del planeta de los simios’. Otros tres años han pasado para el estreno de ‘La guerra del planeta de los simios’. Tres años entre cada película. Un ritmo inferior al de los blockbusters de otras sagas de la competencia

No hay más que ver los binomios formados por Disney y Marvel por un lado, y Warner y DC por el otro, que tienen un ritmo de estrenos de una o dos películas al año. De un film a su continuación pasan dos o tres años, es verdad, pero entre medias se sitúan varias películas que están relacionadas porque pertenecen al mismo universo cinematográfico. Tienen los mismos personajes. Lo que se cambie del guion en estas afecta a las siguientes.

Todo va muy rápido, lo que acaba afectando al tiempo en el que se tiene el guion o al ritmo del rodaje o la postproducción. Es una locura, pero hay que aprovechar la burbuja cinematográfica. ¿Cuánto tiempo se mantendrá el cine de superhéroes en lo más alto? Cuantas más películas haga un estudio en ese tiempo, mejor. Es el negocio.

La guerra del planeta de los simios’ se ha hecho con mucha más calma. No había un calendario de estrenos que cumplir. Han tenido mucho más tiempo para todas las fases del desarrollo del largometraje, desde la preproducción a la postproducción. Y también han desarrollado a los personajes con más tranquilidad. En especial a ‘César’, cuyo paso de mono indefenso a líder de una revolución ha estado perfectamente explicado.

Gran desarrollo de la captura de movimientos

Como reinicio de la saga del planeta de los simios, era imprescindible un punto: hacer creíbles, por humanos, a los simios. ‘El planeta de los simios’ de Charlton Heston sigue siendo un clásico, pero el público actual no iba a comprar unos monos así. La solución era darles vida por medio de la técnica de captura del movimiento. La misma que ha dado al cine personajes gloriosos como Gollum en la trilogía de ‘El Señor de los Anillos’.

Una vez elegida esta técnica, ¿por qué no usar a mayor especialista? Dicho y hecho: el actor Andy Serkis ha vuelto a cubrirse el cuerpo y la cara de sensores para dar vida a César, el chimpancé que protagoniza la trilogía. Él pone los movimientos y los gestos. Luego un ordenador lo convierte en mono con esos mismos movimientos y gestos. Esta misma técnica se ha empleado con otros simios.

De esta forma, se ha conseguido humanizar a los monos, que expresan un sinfín de emociones y sentimientos con sus gestos. Curioso contraste con los humanos, que se han ido haciendo más salvajes y brutales con el paso de las películas. Esto ha hecho que los espectadores no sufran con la suerte de los humanos porque los espectadores sienten más empatía por los primates.

Los mensajes ocultos en la trilogía

Imagen de La guerra del planeta de los simios.

Otro de los puntos de éxito de la saga es que las películas tienen un trasfondo. No son planas sino que tienen paralelismos con el mundo real. Algo que, por otra parte, no es nuevo porque ya se dio en los largometrajes de los años 70. Entonces se trataron temas como la supremacía del mono sobre el hombre que estaban directamente vinculados con el fin de la supremacía racial del hombre blanco respecto al negro.

En ‘La guerra del planeta de los simios’ hay referencias a la política del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, como cierto muro que aparece en el film. Por citar un ejemplo en una película que invita al espectador a reflexionar. Es mucho más que el relato de simios y humanos peleando por ser la especie dominante en la Tierra.

Grandes profesionales detrás de las cámaras

Woody Harrelson interpreta al coronel que lidera al bando humano en La guerra del planeta de los simios.

Entre los actores, destacan dos: Andy Serkis como el líder de los monos y Woody Harrelson (foto de arriba) como el coronel del ejército de humanos. Ellos aportan su calidad al film, pero no son los únicos. Detrás de las cámaras también hay grandes profesionales que han aumentado el nivel de ‘La guerra del planeta de los simios’.

  • Matt Reeves, el director de la segunda película de la trilogía del planeta de los simios, dirige esta tercera y última entrega. Junto a él hay profesionales de reconocido prestigio que ayudan a levantar el nivel final de ‘La guerra del planeta de los simios’.
  • Michael Giacchino, considerado por cierta parte de la crítica como el sucesor del compositor John Williams, es el encargado de la banda sonora. La suya es una partitura que se mueve entre el sentimentalismo y la épica.
  • Michael Seresin realiza también un trabajo impecable como director de fotografía. Gracias a él, las imágenes cobran mucha fuerza y su unión con la banda sonora forman el cóctel perfecto para emocionar al público.

El argumento de ‘La guerra del planeta de los simios’

La historia de ‘La guerra del planeta de los simios’ gira en torno a este argumento. César y sus monos se ven obligados a enfrentarse contra un ejército de humanos y su brutal coronel. Tras sufrir pérdidas enormes, César mantiene una lucha con sus instintos más oscuros mientras piensa cómo vengar a su especie.

Al final, César y el coronel serán los protagonistas de un duelo que pondrá en juego el futuro de ambas especies y el del mismo planeta. El ganador en esta guerra saldrá como el bando dominante.

Los personajes de la película

Imagen de La guerra del planeta de los simios.

César, el mono al que presta sus gestos Andy Serkis, es el protagonista de esta tercera entrega. Todos los personajes giran en torno a él. Junto al líder simio, hay otros monos como el orangután Maurice, compañero de César desde la primera entrega, o Rocket. Un nuevo fichaje en este bando es Simio malo, un chimpancé escapado de un zoo.

En el bando humano, el personaje clave es el del coronel J. Wesley McCullough, a quien da vida Woody Harrelson. Un personaje claramente basado en el coronel Kurtz de ‘Apocalypse Now’. Él es el líder del bando humano en esta guerra y tiene por objetivo matar a César. Es una figura carismática que incluso ha conseguido atraer a su bando a algunos monos.

Entre medias hay que situar a la niña perdida Nova, que es interpretada por Amiah Miller. Esta niña está con los monos, con quienes establece unos lazos. En especial con Maurice. Ella es el vivo ejemplo de lo que el virus simio está haciendo a la humanidad. También de que sería posible un entendimiento entre las dos especies sin acabar en la guerra que da título al film. Aquella en la que ha desembocado esta brillante trilogía.

HACE 2 AÑOS