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Nintendo SNES Mini: estos son los 11 juegazos que echamos de menos

Ahora que por fin se ha presentado la nueva SNES Classic Mini de manera oficial, la cual llega el próximo 29 de septiembre, con 21 juegos preinstalados, la pregunta está servida: ¿por qué tan pocos? ¿Por qué no está mi favorito? Porque todos tenemos un favorito. Es normal considerar que, pese a las joyas incluidas y un inédito ‘Star Fox 2’ —porque el mercado avanzaba tan rápido que se consideró obsoleto antes de ponerse oficialmente a la venta—, hayan quedado fuera tantas obras capitales. Nintendo mantiene una relación bastante especial con sus fans: ellos gritan y piden cosas todo el rato, mientras que Nintendo hace lo que le viene en gana. Estrategia ganadora, según a quién preguntes.

Bien: no para lloriquear sino para reivindicar muchos olvidados y ya ignorados por la propia marca —bien por problemas con las respectivas licencias o porque no han pasado el filtro de corte de la gran N—, he aquí once títulos como once castillos. Algunos breves y sencillos, otros exigentes y crueles, con gran predominancia de rol oriental y aventura de corte pop, estas son nuestras clamorosas ausencias.

The Magical Quest Starring Mickey Mouse (Capcom, 1992)

Hace algunos días hablábamos de los mejores videojuegos franquiciados por Disney. Bien, pues si en NES la saga ‘DuckTales’ se coronó como un imprescindible, en SNES se aprovecharon las nuevas características técnicas de la consola para crear este hito comercial con seis niveles (y dos bloques diferenciados por cada nivel).

La premisa no podría ser más boba: Mickey, Donald y Goofy tienen que rescatar a Pluto. Lo que viene después es un plataformas lleno de carisma y diseño marca de la casa. Una maravilla para todas las edades.

Teenage Mutant Ninja Turtles: Turtles in Time (Konami, 1992)

¡Nadie se acuerda de ellas! Mientras que ‘Power Rangers’ viven un boom casi perpetuo, los eternos damnificados no salen de las cloacas ni siquiera a través de este tipo de cajones de sastre. ‘Turtles in Time’ es un magnífico beat ‘em up de Konami, donde se respira ese aliento arcade de recreativa sobre una consola que adapta de maravilla cada nivel y cada enemigo.

Illusion of Gaia (Quintet, 1993)

Conocido en Europa como ‘Illusion of Time’ y debutando casi dos años más tarde, esta segunda entrega de la ‘Heaven and Earth Saga’ supuso el cúlmen de Quintet, la desarrolladora japonesa. Tres protagonistas, tres antagonistas y un enorme mundo jugable que, aunque lineal, abarca enclaves como la Gran Muralla China o las pirámides de Egipto. Rol de corte japonés y carisma de corte universal.

Terranigma (Quintet, 1995)

Y claro, el cierre de la saga no podría ser menos. Considerado por muchos fans el mejor de todos ellos, el juego dirigido por Tomoyoshi Miyazaki perpetúa la evolución del action RPG y se desmarca de otras producciones, más encorsetadas en la épica tradicional de la naturaleza y la magia de manual, acercándose a los poderosos destellos de genio de ‘Earthbound’.

Sí, ‘Eartbound’ está dentro de la colección pero ¿por qué tenemos que privarnos de este conmovedor clasicazo?

Chrono Trigger (Square, 1995)

Square antes de ser Square Enix: Akira Toriyama, padre de ‘Arale’ o ‘Dragon Ball’, dibujando cada personaje; Nobuo Uematsu, creador de cada melodía clave en ‘Final Fantasy’, poniendo música a cada mapa; unos valores de producción enormes y un mundo lleno de talento y giros de guión que desembocan en múltiples finales. Gráficos detallados llevando al límite cada consola y un carisma que se ha convertido en un hito histórico: si hay un juego que echamos en falta dentro de esta colección digital, es este.

Donkey Kong Country 3 (RARE, 1996)

Hacia finales de 1996 RARE era ya una institución, uno de esos estudios de desarrollo a los que acudir cuando las ideas escasean. Ellos hicieron posible esta entrega y la anterior y ellos deberían tener un hueco dentro de la consola de Nintendo, ahora que el género plataformero vive una segunda juventud.

Harvest Moon (Amccus, 1996)

Los simuladores de granja se convertirían en uno de los géneros más populares gracias al apogeo del juego móvil. Pero muchos años atrás ‘Harvest Moon’ saludaba como ese capricho donde cuidar animales y aprovechar el terreno para cultivar un huerto —y, de paso, casarse y esas cosas mundanas— se convertía en una de las tareas más adictivas de la juventud. Merece cada minuto y cada mega que ocupa.

Final Fight 2 (Capcom, 1993)

¿Quién no conoce ‘Final Fight’, uno de los ‘yo contra el barrio’ más populares de todos los tiempos? Su segunda entrega trajo más escenarios, más movimientos y más enemigos que su predecesora arcade. Mike Haggar necesita ayuda para salvar a salvar Metro City —y a su hija— de las garras de Mad Gear. Una pena que Nintendo haya ignorado esta oportunidad.

Secret of Evermore (Square, 1995)

Hay quien dice que los mejores action RPG japoneses pudieron desarrollarlos equipos estadounidenses bajo sus directrices. No podemos aseverar sobre tal sentencia, lo que sí es cierto es que ‘Secret of Evermore’ marcó en un marco temporal donde los usuarios esperaban otro ‘Secret of Mana’ y se encontraron algo similar pero muy distinto —con un sistema de alquimia profundo y bien elaborado—. Una oportunidad perdida.

Killer Instinct (Rareware, 1994)

A falta de un ‘Mortal Kombat II’, si queremos hablar de un juego de dar tollinas, este dificilísimo fight game es un peaje obligatorio, la demostración de que Rare sabía hacer algo más que plataformas coloridas. Hubiese sido el complemento perfecto para ‘Street Fighter II’. Por desgracia, los juegos de lucha escasean en la nueva consola de Nintendo.

Demon’s Crest (Capcom, 1995)

Dirigido por Ryo Miyazaki y siguiendo la mitología demoníaca y jugable de ‘Ghost’s n’ Goblins’, este es otro de los clásicos de desplazamiento lateral donde la oscuridad de su apartado visual lo transformó en un reconocible instantáneo en las revistas de la época. 16 bits muy bien aprovechados en uno de esos juegos fáciles de abordar pero perversamente difíciles de completar.

HACE 2 AÑOS