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Hey! Pikmin, el ‘reboot’ de la saga para la portátil de Nintendo

La japonesa Nintendo sigue sumando interesantes lanzamientos para sus videoconsolas, tanto en la nueva Nintendo Switch como en la 3DS, en lo que promete ser un gran año para la compañía. Y uno de estos lanzamientos es la recuperación de la saga ‘Pikmin’ con ‘Hey! Pikmin’ (Nintendo 3DS), el cual promete dar -y valga la redundancia- mucho juego en la portátil de la marca japonesa.

Un mundo liliputiense

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La saga ‘Pikmin’ juega con el deseo que todos hemos tenido de niños -y muchos, de no tan niños- de hacernos pequeños y vivir en un mundo de fantasía a pequeña escala, contemporáneo o no del nuestro. Un deseo que, por ejemplo, ya satisfizo ‘Army Men’ en su momento (a partir de mediados de los 90), permitiéndonos ponernos en la piel de los soldados de plástico con los que hemos jugado toda la vida (hasta que llegaron las consolas).

En este caso, el objeto de estos juegos es valerse de unas criaturitas de naturaleza mezcla de animal y vegetal para conseguir un objetivo, ayudándolas a la vez a que ellas también consigan el suyo.

Estas criaturas, los pikmins del título, miden menos de tres centímetros de altura, siendo oriundos del planeta extraterrestre PNF-404 (¿juego de palabras con el mensaje de error 404 de problema de conexión con el servidor?). Se llaman así, ya que solamente saben decir una palabra, y sí, lo habéis adivinado: esta palabra es “pikmin!”.

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‘Hey! Pikmin’ es una especie de ‘reboot’ de la serie que comparte muchos nexos en común con los anteriores episodios, como es el escenario en el planeta PNF-404 y en el cual tomamos el papel del capitán Olimar, un viejo conocido del primer título e intrépido explorador espacial cuya nave se ha estrellado en el planeta.

Cabe preguntarse si este será el primero de una nueva serie de juegos que adaptarán las historias originales a la 3DS, preparándolas para el inevitable salto a la Switch.

Para salir de esta situación, Olimar deberá pedir ayuda a los simpáticos pikmins, ya que su labor consistirá en reunir hasta 30.000 brotes de la planta lustronio, que le permitirán reparar su nave, algo imposible de llevar a cabo solo. Y pensar que cuando empezó todo, en el primer videojuego de la saga, Olimar ‘solo’ debía encontrar 30 pedazos de su nave…

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A cambio, Olimar ayudará a sus nuevos amigos a llegar al Parque Pikmin, donde estos podrán jugar a sus anchas y en el cual todavía podrán descubrir algo de lustronio para su nuevo amigo.

Los 30.000 brotes de lustronio pueden parecernos una cantidad inasequible al principio, habida cuenta que las primeras plantas nos darán entre 1 y 5 brotes, pero esa cantidad irá aumentando a medida que avancemos en el juego.

Además, la recolección de objetos (curiosamente, de nuestro mundo humano, aunque en ningún lugar del juego se explica la conexión) nos puede llegar a dar hasta un centenar de brotes por cada uno recogido, con lo cual pronto empezarán a salirnos las cuentas.

Cambio de perspectiva

Pikmin

A diferencia de las anteriores aventuras realizadas en 3D, este ‘Hey! Pikmin’ consiste en una aventura de desplazamiento lateral pero, por lo demás, el objetivo se asemeja bastante, consistiendo en ir derrotando enemigos y recogiendo lustronio gracias a nuestros nuevos amigos, los pikmins.

También experimentaremos un cambio de género, desde la estrategia (que no se abandonará del todo) hacia las plataformas, cosa que no afecta al cometido final del juego ni a la jugabilidad respecto a los títulos anteriores. Pero sí supone una simplificación de las acciones en general, algo también natural al cambiar a una consola portátil.

Pikmin

Además, dispondremos de figuras coleccionables amiibo, que adoptan la forma de Olimar, o bien de los pikmins. En el caso del capitán, el uso de su figura nos permitirá disponer de cuatro pikmins adicionales en un nivel, mientras que en el caso del amiibo pikmin, este nos permitirá llamar hasta a una veintena de pikmins.

Cuantos más pikmins enviemos al Parque Pikmin, mayor nivel tendremos para este último amiibo.

Como última referencia al uso de figuritas amiibo, decir que también podremos utilizar las de las sagas ‘Super Mario’, ‘Splatoon’, y ‘Animal Crossing’ para desbloquear estatuas coleccionables.

Cruce entre animal y vegetal

Pikmin

Los pikmins nos serán de utilidad para varias cosas, como lanzarlos a modo de arma arrojadiza o en el tendido de puentes para superar obstáculos, recordándonos (en cierto modo y salvando las diferencias) en dicha función a los toads de los Escuadrones de Rescate de ‘Paper Mario: Color Splash’.

Pero, si bien los toads conformaban con sus cuerpos los puentes y pasarelas, los pikmins construirán estos elementos con lo que encuentren sobre el terreno como, por ejemplo, troncos de árboles abatidos. Como todo animal pequeño, son capaces de acarrear a sus espaldas un peso equivalente a varias veces el suyo.

Pikmin

Tenemos a nuestra disposición varias especies de pikmins que se diferencian en su color y cada una de las cuales posee una cualidad que nos será muy útil a la hora de afrontar los distintos retos que nos van surgiendo en el camino.

Así, los pikmins rojos son resistentes al fuego, mientras que los azules se mueven como pez en el agua (literalmente), los amarillos son capaces de conducir la electricidad y de hacer diabluras con ella, los rosas vuelan… y tenemos también otra clase de naturaleza rocosa cuya gran baza es su fuerza (como una roca… también literalmente).

El Bulbmin es un tipo de pikmin muy especial, ya que se comporta como un parásito que encontramos en los Bulborbs, enemigos de los pikmin -y nuestros en los videojuegos-, y que, por ello, pueden dar órdenes a su anfitrión, convirtiéndolo en un recurso más a nuestro servicio, en vez de jugar en nuestra contra.

Pikmin

Los pimkins son seres gregarios, que obedecen sin rechistar las órdenes de su líder que, en este caso (al igual que en el primer título de la serie), es el capitán Olimar y que, por ello, a los jugadores más veteranos les recordarán a los inefables lemmings.

Si se nos dispersan en exceso por el escenario o se nos pierde alguno, podemos tocar el silbato que Olimar lleva consigo, juntándolos así todos nuevamente.

La mecánica de juego con los pikmins es muy simple, con lo que el jugador podrá cogerle la práctica de forma satisfactoria en poco tiempo, aprendiendo a utilizarlos de forma óptima para destruir los obstáculos que se interpongan en su camino y construir puentes con los escombros que queden de estos para llegar a lugares a los que, previamente, le sea imposible acceder.

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Saber cuándo utilizar cada una de las diferentes especies de pikmin para obtener el mejor resultado será también nuestra tarea, la cual podremos cumplimentar durante los primeros compases del juego.

Conclusión

‘Hey! Pikmin’ es una jugada de riesgo bastante calculado para Nintendo, con un cambio de perspectiva que no puedo decir que le fuera necesario al juego para transicionar desde las consolas de sobremesa a las portátiles, pero en cualquier caso, que no le sienta mal.

Y hablo de riesgo calculado, porque creo que a los habituales de la saga les gustará el nuevo título, independientemente del cambio.

Al principio se verán un poco descolocados con la perspectiva y con detalles como, por ejemplo, que Olimar no puede saltar (solo sortear obstáculos y utilizar un ‘jetpack’ para salvar pequeñas distancias), pero que le cogerán el punto en pocas horas.

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No obstante, me pregunto cómo es que la nipona no ha decidido lanzar un ‘Pikmin 4’ para su Nintendo Switch o un ‘spin-off’ para la 3DS, aunque entiendo que lo primero es algo que debe estar en la sala de producción de la compañía y todavía demasiado verde como para mostrar. ¿Nos llevará también a este cambio de perspectiva? ¿Será un ‘Pikmin 4’ que retome las historias de estas criaturitas donde las dejamos o bien seguirá con el ‘reboot’ de la saga? De momento, los habituales de la saga pueden disfrutar de ‘Hey! Pikmin’.

Precio y disponibilidad

Consulta el precio y la disponibilidad del juego para Nintendo 3DS ‘Hey! Pikmin’ en Media Mart.

HACE 2 AÑOS