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Herencia digital: ¿qué pasará con tus bienes digitales cuando mueras?

¿Alguna vez te has parado a pensar quién gestionará tus perfiles en redes sociales, tus correos o tus contenidos digitales de pago cuando tú ya no estés? Cada vez almacenamos más contenido en Internet, de ahí la importancia de comenzar a plantearnos -antes de que sea demasiado tarde- el modo de facilitar la gestión o transmisión de nuestros bienes digitales a nuestros familiares o herederos. Es la conocida como herencia digital. Y es que cuando fallecemos dejamos atrás nuestro cuerpo, pero no sucede lo mismo con nuestra presencia online. Si no tomamos medidas, tras nuestra muerte corremos el riesgo de convertirnos en auténticos zombis digitales. Para evitarlo lo más recomendable es realizar un testamento digital.

Testamento digital: tus últimas voluntades digitales

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Pese a que todavía no se trate de un procedimiento común, nada nos impide especificar en vida nuestras últimas voluntades sobre nuestra herencia digital. De hecho, al hacerlo facilitaremos enormemente la transmisión de nuestros activos digitales (ya sean suscripciones a servicios o contenidos alojados en la red) a nuestros familiares o beneficiarios.

Existen dos formas de realizar esta transmisión:

  • Por vía testamentaria. A la hora de hacer testamento somos totalmente libres de decidir el destino o los herederos, tanto de nuestros bienes físicos como de nuestro patrimonio digital. Eso sí, recuerda no alterar las claves de acceso a los distintos contenidos y servicios de los que dispongas tras haberlas incluido en tu testamento.

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  • A través de una plataforma especializada. En la actualidad existen compañías expertas en la gestión de activos digitales tras nuestro fallecimiento. Cerrar perfiles de redes sociales y cuentas de correo, cancelar suscripciones o transferir archivos alojados en la nube a nuestros herederos son algunos de sus servicios.

Plataformas para gestionar herencias digitales

Dada la amplia cantidad de información y archivos que almacenamos en la red, no es de extrañar que hayan surgido plataformas especializadas en gestionar nuestros datos digitales tras nuestra muerte. Mi Legado Digital es una de ellas.

Nacida en 2012, se ha convertido en todo un referente en lo que a gestión de herencias digitales se refiere. Y es que ofrece una respuesta integral a las nuevas necesidades de la era digital.

No solo facilita a sus usuarios la gestión de su reputación online y el derecho al olvido, sino que además colabora con grupos funerarios, notarías, gestorías y aseguradoras para llevar a cabo testamentos digitales, borrados digitales y todo tipo de gestiones post-mortem.

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Otra plataforma online enfocada a gestionar la herencia digital de sus usuarios es Tellmebye. Sus servicios están enfocados a la gestión de datos digitales y a la eliminación de perfiles en redes sociales tras la muerte.

Gracias a Tellmebye podrás establecer diferentes herederos de tus libros, videojuegos, música, fotografías, vídeos, documentos o cualquier otro contenido digital.

Asimismo, podrás estipular quién quieres que se encargue de gestionar tus redes sociales, tus servicios online de pago o tus monederos virtuales cuando ya no estés.

Con Tellmebye, incluso, podrás dejar mensajes de despedida a título póstumo.

Herederos digitales abintestato

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¿Pero qué sucede si el fallecido no ha dejado por escrito sus últimas voluntades digitales? En caso de encontrarnos ante la responsabilidad de administrar una herencia digital abintestato, deberemos decidir si deseamos conservar o liquidar su legado digital.

Eso sí, en caso de querer eliminar la presencia digital del fallecido, deberemos tener en cuenta los diferentes requisitos que cada red social o servicio online estipula para ello.

Y es que aunque lo más común es que se solicite acreditar la defunción mediante un certificado para gestionar o dar de baja su perfil, cada plataforma tiene sus propia normativa en caso de defunción de sus usuarios.

Conclusión

Hablar de estos temas nunca es cómodo, pero vale la pena hacer una reflexión a futuro sobre qué pasará con nuestras posesiones digitales cuando no estemos.

HACE 2 AÑOS