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¿Está Spotify creando sus propios artistas?

Entras en una tienda y suena un hilo musical. Hoy en día, tiene muchas posibilidades de que se trate de una playlist de Spotify, el popular servicio de música en streaming. La firma ha logrado que sus listas se usen en tiendas y hogares de todo el mundo. ¿Pero y si muchas de esas canciones han sido creadas por la firma expresamente? La polémica está encima de la mesa, pues ha quien acusa a Spotify de estar creando canciones y promocionándolas para ahorrarse pagar derechos de autor.

Spotify fue lanzado hace ahora 11 años con la promesa de revolucionar la industria musical. Más o menos lo ha conseguido: se ha convertido en la referencia de la música en streaming (escucha a través de Internet) con su doble modelo de negocio: gratuito con anuncios o modelo de suscripción (sin publicidad).

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La compañía pone a disposición de decenas de millones de internautas de todo el mundo un extensísimo catálogo y estos pueden elegir si escuchar una canción o álbum en concreto, o simplemente reproducir listas de canciones clasificadas por temática.

Pago por canción reproducida

Cada vez que suena una canción, la compañía paga a su autor. Como ya explicamos, en realidad paga a su discográfica/distribuidora y esta elige qué porcentaje pagar al creador de la canción. El monto que paga Spotify varía según el número de seguidores, de reproducciones, la popularidad… Pero cada vez que suena una canción, paga.

Y entonces surgieron las dudas: ¿por qué aparecen más unas canciones que otras en las listas de reproducciones? ¿Y si Spotify promociona más unas que otras porque cobran menos royalties? ¿Y si en realidad por esas canciones no tiene que pagar nada, porque las ha creado la propia empresa?

La acusación

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La duda surgió hace ahora un año de la mano de la publicación Music Business Worldwide (MBW), que adelantó esa posible práctica: la firma estaría pagando una tarifa especial a los productores para que crearan ciertas canciones para la plataforma, en vez de licenciar el contenido y pagar después los royalties. La firma controlaba el copyright de esas creaciones y, por tanto, no tendría que pagar derechos.

Si además de esas canciones, la firma priorizase su reproducción, la jugada era perfecta: ahorro de costes. Pero iría en contra del espíritu de la propia plataforma, claro.

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La publicación Vulture fue un poco más allá hace unas semanas. Según denunció este medio, no solo la práctica del pago por crear algunas canciones era habitual, sino que Spotify estaba creando canciones firmadas por falsos artistas. Y dejaba algunos nombres: por ejemplo una banda llamada Deep Watch, que solo tenía dos canciones, pero con más de un millón de producciones en el programa.

La compañía sueca saltó. Lanzó una dura respuesta en la que defendía que no habían creado ningún artista falso y agregaban que no poseían los derechos de ninguna canción. ‘No somos un sello discográfico. Toda nuestra música es licenciada y pagamos royalties por todas las canciones’, concluía el duro comunicado.

50 nombres en duda

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Lejos de apaciguar los ánimos, MBW fue un poco más allá y publicó una nueva acusación con nombres y apellidos: una lista de 50 supuestos artistas con millones de reproducciones de sus canciones (como Amidity Cadet, con casi 10 millones de reproducciones), que se ajustaban al perfil de falsos artistas: nula presencia fuera de Spotify, nombres que no aparecían en otros sitios…

Ciertamente, el intento de encontrar esos artistas fuera de Spotify resultaba un fracaso. No existen vídeos en Youtube, perfiles en Facebook o presencia en otros servicios de música en streaming. No hay conciertos programados y no pertenecen a ningún sello discográfico. ¿Son artistas falsos creados por Spotify?

No todo es lo que parece

Spotify negó rotundamente que sea el responsable de crear esos perfiles musicales. Y la respuesta a la pregunta podría ser algo más simple: seudónimos.

Según descubrió The Verge, algunos de los nombres que se apuntaban como falsos artistas son, en realidad, seudónimos de músicos independientes, músicos reconocidos y productores que prefieren no mostrar su nombre en Spotify.

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Andreas Aleman, compositor, cantante y teclista, publica en Spotify sus creaciones. Pero, al mismo tiempo, según asegura a The Verge, también lo hace con varios pseudónimos (Allysa Nelson, Wilma Harrods, Amy Yeager y Milo Stavos). Algunos de ellos aparecen en la lista de posibles falsos artistas.

Otro caso similar es el de Magnuz Folke, con perfil similar y también varios alias.

¿Por qué publicar con seudónimo? Por varias razones: no quieren fama, tienen otros trabajos, sus creaciones extra pueden competir con sus propias creaciones firmadas con su nombre real… Mientras hayan registrado los seudónimos y las canciones en los organismos de derechos (Sgae, ASCAP) no hay problema… Pero algunos medios aseguran que algunas canciones no aparecen registradas y seguir el rastro de toda la música es complicado.

Las listas

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Puede haber respuesta sobre los artistas desconocidos -o no-. Pero ¿qué pasa con las listas de reproducciones? ¿Por qué aparecen unas canciones u otras?

Spotify asegura que es un algoritmo el que elige las canciones, siempre con la supervisión de un humano, que ayuda en la elección.

Según The Verge, aunque no es demostrable que Spotify cree su propia música, sí que hay pruebas de que el servicio de música contacta con algunos sellos demandando ciertas canciones para sus listas de reproducción.

Este contenido creado para la red social sería no exclusivo y Spotify no se quedaría con los derechos. Los artistas firmarían las canciones con seudónimo, pero no está claro si el pago sería también en forma de royalties u otro tipo de pago fijo por creación.

Conclusión

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Spotify ha respondido a una nueva demanda de forma satisfactoria: la de escuchar música en streaming en cualquier momento y lugar. Sin embargo, la compañía mantiene una línea de información limitada, no solo en lo relacionado con lo que paga a los artistas, sino también en cómo elige los temas, por qué unos tienen más éxito, cómo se hacen las listas…

Una política más abierta de cómo funciona el servicio seguramente ayudaría a aclarar las dudas y acusaciones que han aparecido. Aunque, también, daría pistas a la competencia del éxito del negocio.

HACE 2 AÑOS