La alta velocidad llega a tu móvil: así funciona la tecnología 4G

¿Qué tiene que ver el Flappy Bird con que ahora tengas que resintonizar tu televisión? Podría parecer que no mucho, pero es probable que ahora mismo tengas en tu mano la respuesta. Se trata de tu teléfono móvil inteligente, y la tecnología 4G que trae conexiones cada vez más rápidas.

Cada vez nuestros teléfonos móviles toman un mayor protagonismo en nuestro día a día. Muchos nos podemos incluso sorprender pasando alguna semana entera sin encender nuestro portátil o sobremesa. Consumimos ya mucho contenido en ellos, y realizamos cada vez más tareas online.

El acceso a una conexión a internet ya no nos vale, cada vez pedimos más que ésta sea rápida. Bajo el paraguas del WiFi en casa no tienes problemas, pero cuando estás fuera de casa te mosqueas si la página no te carga en unos instantes.

 

La evolución de las redes de telefonía: de voz a datos

El internet en el móvil ha sido anecdótico hasta la entrada de las conexiones 3G en la década de los 2000. Las líneas de telefonía estaban pensadas para llamadas de voz, y la llegada de conexiones a internet se hizo adaptando esta tecnología y estirando sus posibilidades al máximo. Con las antenas LTE que llevan nuestros smartphones 4G, nos conectamos a unas redes pensadas en conexiones de datos.

Para que tengamos estas conexiones cada vez más rápidas hay un proceso a seguir y en el que entran en juego varios actores:

  • Comités reguladores, que dan luz verde a los estándares y definen qué es y qué no es 4G
  • Gigantes de las telecomunicaciones, que desarrollan la tecnología y fabrican las nuevas antenas
  • Operadoras, que instalan estas antenas más rápidas y eficientes
  • Fabricantes de teléfonos, que adoptan nuevos chips que aprovechen estas conexiones

La conectividad 4G ha llegado a nuestro país algo más tarde que a otros adelantados como Estados Unidos. Si bien allí ya llevan unos cuantos años trabajando con ella, es ahora cuando se está desarrollando todo su músculo en España.

4G Plus llega con mayores velocidades que hasta ahora

¿Te has fijado en esas pequeñas letras que salen al lado del icono de cobertura en tu móvil? Puede ser una G, E, H, H+… Multitud de letras para muchos tipos de conexiones que entran en las de segunda y tercera generación. Las últimas se han optimizado mucho y gracias a su buena cobertura tenemos buenas velocidades donde todavía no llega el 4G.

El 4G mejora la tecnología de los últimos coletazos de 3G (con HSPA+ llegamos a los 42Mbps), y realmente llega con el LTE-Advanced. Este nos trae velocidades que van de los 225 Mbps de bajada y 50 de subida hasta los 450 y 100 Mbps de los últimos chips que veremos en los smartphones año próximo.

 

Los beneficios reales

El 4G no se traduce únicamente en una mejora en las velocidades de descarga. Vamos a ver cuales son las ventajas que trae a ti, como usuario usuario, esta tecnología.

Cable Ethernet

MÁS ANCHO DE BANDA

El 4G requiere de unas antenas nuevas que nos den cobertura. Las operadoras han tenido que ponerlas al día, para aprovechar mejor las frecuencias disponibles. Podríamos decir que las ondas llevan cada vez más información, y se utilizan más conexiones simultáneas entre antena y cada teléfono.

Y esto es bueno no sólo por nuestra velocidad de bajada real, que se encuentra prácticamente a la par de las conexiones de fibra que tenemos en casa. Las antenas soportan ahora una mayor cantidad de gente conectada simultáneamente, lo que viene genial en los grandes núcleos urbanos.

 

MENOR LATENCIA

Con el 4G la latencia se ve también reducida. Esto significa que tendrás que esperar menos tiempo entre que haces click y la información llega a tu teléfono. Además de, por supuesto, cargarse más rápido. La línea roja por debajo de la cual se sitúa esta nueva espera son tan solo 5 centésimas de segundo.

Bajar por debajo de estos números podría parecernos poco relevante, pero esas milésimas son de vital importancia en algunos usos y nos abren puertas como el juego online.

 

¿MENOR CONSUMO DE BATERÍA?

Este es un apartado donde la polémica está servida. Como ya sabes, las conexiones 4G son más rápidas y llegan antes a tu móvil. Así, realizamos tareas en menos tiempo.

Batería en un Samsung Galaxy Note 2

De esta forma, aunque la antena de tu teléfono no consuma menos batería cuando se está utilizando, si la utilizas durante periodos de tiempo más cortos sí se ahorra batería. Además tienes menos tiempo el procesador en espera de esa información que llega, o de pantallas en blanco esperando al contenido. El dilema llega cuando en el mismo tiempo serías capaz de ver más cosas, por lo que acabarías gastando la misma batería. Eso sí, ¡haciendo más cosas!

 

Las dificultades técnicas

Por supuesto el 4G es un gran avance, natural de las redes de telefonía, que te permite entre otras cosas ver ese partido de fútbol online mientras esperamos al autobús. Pero claro, no siempre vas a tener todos los palos de cobertura y hay algunos puntos interesantes a tener en cuenta.

4G NO ES MÁS CARO…

…pero tampoco te dan más gigas con él. La mayoría de tarifas se han trasladado desde las antiguas con la inclusión de estas conexiones más rápidas mayor sin coste. Sigues teniendo los mismos megas e incluso alguno más, pero ahora se gastan mucho más rápido. La inmediatez de las conexiones, además, nos anima a estar navegando más tiempo que hasta ahora.

 

4G ES MÁS RÁPIDO…

…si tienes cobertura. Como decimos, se trata de una red que se suma a la existentes. Actualmente en España se utilizan las bandas de los 1.800 y 2.600 MHz. Es aquí donde tienes que resintonizar tu televisor, pues la banda con mejor cobertura (de los 800MHz, que llega más lejos y mejor dentro de los edificios) es la que ocupan ahora mismo los canales de la Televisión Digital Terrestre.

Adopción de redes 3G y 4G en España

Esta banda estará disponible a los operadores a partir del próximo enero, y supondrá un buen salto en la calidad de nuestras conexiones móviles 4G sin que tengas que hacer nada. Además, es muy probable que las antenas actuales ya soporten esta nueva frecuencia, por lo que el funcionamiento debería ser efectivo de forma relativamente instantánea a comienzos de año.

Gracias a esta banda, las conexiones se pueden estirar desde los 400 metros actuales desde antena hasta unos 5 kilómetros, por lo que podrás utilizarlas en zonas más periféricas de ciudades más pequeñas: con menos antenas se cubrirán ahora extensiones mucho mayores.

Sea como sea, y según datos oficiales de la CNMC, el 4G en España ya alcanza a nada menos que el 60% de la población. Esto supone, como decíamos, buena parte de los núcleos urbanos de medio y gran tamaño.

 

La tecnología ya está en los móviles

Llevamos un par de años viendo como el 4G llega a nuestros teléfonos. En un principio a los tope de gama de las marcas y más adelante se ha ido acercando a los teléfonos más económicos. Ahora es habitual que los teléfonos que se compran lo lleven, pero te damos algunas claves.

Para poder disfrutar desde ya mismo de conexiones 4G es importante tener en cuenta un par de cosas. La primera es que de momento (y será así todavía unos cuantos meses) estas conexiones quedan en manos de los operadores tradicionales con antenas propias: Movistar, Orange, Vodafone y Yoigo. La segunda es simplemente estar atento cuando compramos un teléfono y que en su lista de características aparezca el cartel 4G, o bien las siglas LTE o LTE-Advanced (LTE-A).

Sony Xperia E3 reproduciendo contenido multimedia

Hay todo tipo de teléfonos con 4G. El famosísimo Moto G cuenta con una versión 4G que además incluye hueco para tarjeta microSD. Otro pequeño futureproof en cuanto a redes se refiere es el Sony Xperia E3, que llega con conexiones 4G a un precio imbatible. También está el ‘pequeño’ HTC Desire 610 con su genial sonido Boomsound.

Por supuesto, están todos los teléfonos de referencia de las grandes marcas con menos de un par de años, en líneas generales. Aquí puedes encontrar al Galaxy S4, Sony Xperia Z2, el LG G2 o su versión mini, o los iPhones a partir del 5.

Por último estarían los buque insignia de cada casa, como el Xperia Z3 y Z3 Compact, LG G3 o el Galaxy S5 y S5 Mini o los últimos iPhone 6 y 6 Plus. E incluso los hay grandullones, con baterías que llegan de sobra a los dos días como el Huawei Ascend Mate 7 (que ya soporta bajadas de hasta 300Mbps) o el Galaxy Note 4. Busca y elige el tuyo, porque los hay a montones. Y recuerda: el mejor teléfono es aquel que se adapta a tus necesidades.

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HACE 6 AÑOS