Sé creativo y reutiliza los regalos de Navidad que no te han gustado

El arte del re-regalo

En Navidades hay algo más tradicional que el turrón, el cuñado pesado y la resaca de Año Nuevo. Y son los regalos que no nos gustan. Regalos horrorosos que no sabes qué hacer con ellos, que no son de tu estilo o directamente que te parecen peor que pegar a un padre con un calcetín guarro. Si te encuentras en una crisis regalil, hoy te vamos a proponer unas cuantas cosas que puedes hacer con ellos.

Re-regala y mata dos pájaros de un tiro

El arte del re-regalo

Sí. Éticamente es una auténtica puñalada trapera y seguramente el karma del universo te pegue una patada en el trasero, pero nadie es perfecto, oye. Cuando alguien te hace un regalo que te produce escalofríos – y no de gustirrinín – y no quieres herir sus sentimientos pero tampoco te apetece sufrir cada día al verlo puesto encima de la tele, deshazte de él con estilo.

Sólo tienes que buscar a alguien a quien pasarle el muerto. Eso sí, intenta que quien te hizo el regalo y al que se lo vas a dar tú no se conozcan, o la situación puede pasar incómoda a masacre estilo ‘La matanza de Texas’.

Dónalos, que ser buena persona también mola

Donarlos

Eh, que en esta época de gastarte una pasta en un montón de cosas que, seguramente, ni te hagan falta ni a quien se las regales tampoco, no está de más echar una manopla a los que no tienen tanta suerte. Ese jersey tres tallas más grande o esa muñeca de mirada perdida pueden ser la bomba para otras personas. Si tienes un huequecillo en tu corazón y quieres hacer una buena obra – y librarte del regalo en cuestión – busca un sitio donde puedas donarlo. El karma será mucho mejor que en el caso anterior, fijo.

Véndelos y sácate unos euritos ricos

El gatito

Esta opción está a la altura moral de la primera, pero oye, la cosa está muy mala. Y si alguien te regala una figurita de gato absolutamente perturbadora o unas zapatillas que parecen sacadas de ‘Regreso al futuro’ quizá haya alguien en la Red de redes que piensen que son joyas. Como dice la abuela, hay gente pa’to. Y si encima alguien te da unos eurillos por quitártelo de encima, mejor todavía. Hasta puedes comprarte un regalo que realmente te mole.

¡Viva la reconversión!

Reconversión

Alguien todavía más cutre que tú ha decidido regalarte una horterada de taza de propaganda – sí, hay amigos así de majos; aunque quizá deberías reevaluar el concepto de “amigo”. No tiene por qué amargarte cada mañana – más – al tomar el café. Llénala de tierra, planta unas semillas y sácala al balcón, ya tienes una macetilla bien maja y útil.

El amigo invisible, el amigo mejor

Amigo invisible

Ésta es una variante del re-regalo. Puedes organizar una fiesta de amigo invisible reciclado. Porque no estás solo, colega. Todos tenemos regalos infernales que queremos quitarnos de las manos y que, quizá, se conviertan en algo mucho más chulo en manos de otra persona. Así que queda con tus amigos y haz una fiesta de reciclado del regalo. Puede ser invisible o no, depende del grado de emoción que queráis darle. Y si queréis que siga siendo “amigo”, y no “la madre que te trajo, hermoso”.

¡Al rico trueque!

Trueque

Quizá tus amigos han tenido más suerte que tú, y todos tienen unos regalos que hacen que se te salte la lagrimilla de envidia cuando lo ves. No te preocupes, repito, ¡no estás solo! Sólo te va a costar un poco más buscar a quién encalomarle esa camisa con forma de saco de patatas, pero la Red, de nuevo, es tu nueva mejor amiga. En las páginas de anuncios hay secciones de trueque, y seguro que encuentras a alguien a quien ese trapo infernal sacado del revoltillo de rebajas del averno le parecerá caído de una pasarela de Yves Saint-Laurent.

Hazte con un trastero. O un buen contenedor

Venderlo

En última instancia, no te queda otra que tragar. Así que ya puedes ir ahorrando para alquilar un trasterillo donde meter todos esos regalos desconsiderados que te han hecho si no quieres herir sus sentimientos. O si te dan más igual que la reproducción de las ranas australianas, chico, el contenedor siempre tiene las puertas abiertas. Y de paso, cuando tires los regalos, vete diciendo adiós a tu conciencia. ¡Desalmado!

 

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Fotos | Quinn Dombrowski, Paul Stainthorp, Robert Freiberger, asenat29, waferboard (1), (2), (3)

HACE 4 AÑOS