Escalan “la pared más difícil del mundo” sólo con sus manos y pies

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Lo intentaron en 2010 y 2011, pero no lo consiguieron entonces. Ahora han vuelto a la carga. Dos jóvenes norteamericanos están escalando, desde hace unos días, El Capitán, en el Parque Nacional de Yosemite (Estados Unidos). Una pared de granito, de 1,2 kilómetros, considerada “la escalada más difícil del mundo” (grado 9A, el máximo).

Lo novedoso es que estos alpinistas, Kevin Jorgeson, de 30 años, y Tommy Caldwell, de 36, pretenden subir los 914 metros de la pared (los 300 metros restantes se suben caminando) con la única ayuda de sus manos y pies; prescindiendo así de cualquier equipo de alpinismo.

Nadie en la historia ha logrado la cima de esta montaña sin equipo. Una hazaña que estos dos escaladores pretenden conseguir en las próximas horas, tras casi dos semanas de ascenso.

 

Manos constantemente ensangrentadas

Como la pared es de granito, la ascensión les corta la yema de los dedos. Y teniendo en cuenta que en varias zonas sólo pueden sujetarse con la punta de sus dedos, la ascensión está resultando muy dolorosa, por lo que cubren sus dedos con tela adhesiva.

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Asimismo, Jorgenson y Caldwell se han visto forzados a descansar más de lo previsto, tratando que les vuelva a crecer piel en la yema de los dedos para seguir escalando.

Además, los dos hombres han tenido que acostumbrarse a lanzarse de un lado a otro para encontrar una orilla en la que sujetarse, protegidos solamente por una cuerda que les evita caer al vacío.

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Igualmente, dormir en tiendas colgantes, únicamente sostenidas por cuerdas, ha sido otra de las cosas a la que se han tenido que acostumbrar estos jóvenes.

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La noche, la mejor aliada para la escalada

Gran parte del ascenso lo están realizando de noche, cuando el clima es más frío. De este modo, sus manos no sudan y no resbalan tanto.

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Igualmente, los dos alpinistas están acompañados por un grupo de personas, que les envían comida a través de un sistema de cuerdas, al tiempo, que les proporcionan pilas recargables con energía solar para que en todo momento puedan estar conectados mediante redes sociales, donde plasman día a día su periplo. 

Además, llevan una cámara con la que inmortalizan algunos de sus momentos.

En su tercer intento, los dos hombres parecen estar más cerca que nunca de vencer a la montaña. Veremos qué ocurre finalmente.

 

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