Cómo vivir sin depilarse

En mi opinión, lo único bueno que tiene depilarse es la sensación que produce enfundarse un pantalón justo después. O nadar con las piernas recién depiladas. La sensación de que flotas en un aura protectora:

Lo bueno de depilarse y de no depilarse

“Tienes dos opciones: dejártelo largo o pasarte a la depilación definitiva.”

Pero esta sensación dura sólo un día; luego empieza el picor y el tacto de piel de lija; y hay que soportarlo hasta que los pelos han crecido lo suficiente como para volver a ser arrancados o rasurados.

Sería genial que ese primer día de depilación durara para siempre; pero, siendo realistas, para gozar de una piel suave sin tener que depilarse sólo existen dos opciones:

 

    1. Dejar que te crezca el vello hasta que acariciar tus piernas sea como acariciar el lomo de un perro.
    2. Pasarse a la depilación definitiva con láser.

Póster "Ya me depilaré mañana"

 

a) Deja que te crezca el vello y aprende a convivir con él

Pongamos mi caso por ejemplo. Mi propósito de año nuevo de 2012 fue dejar de depilarme las piernas.

Viñeta de un comic a favor de las mujeres que no se depilan las piernas

“No nos depilamos por nosotras; lo hacemos por los demás.”

No fue ni por feminismo ni por reafirmación, sino porque me daba mucha pereza el ritual de la depilación. No me compensaba el tiempo ni el sufrimiento padecidos. Eso sí, cuando llegó el verano y mis piernas empezaron a quedar al descubierto, volví a depilarme.

Otro caso parecido -aunque bastante más extremo- es el de Paloma Goñi, quien, como yo, también decidió dejar de depilarse (al completo, en su caso) en invierno. Ella, a diferencia de mi, cuando llegó el verano siguió sin depilarse.

Paloma Goñi odiaba depilarse. Sin embargo, como la mayoría de las mujeres del mundo, había asumido que tenía que depilarse. Que no cabía la opción de no hacerlo.

Dibujo de una chica que no llega depiladas las piernas

Pero la malagueña se dio cuenta de que no se depilaba por ella, sino por los demás; porque era lo que se esperaba ella como mujer.

“Somos peludas. Igual que los hombres. Algunas menos, otras más. Y eso es real.”

Así que dio un paso en la dirección aparentemente prohibida: decidió dejar de depilarse, a pesar del contraste de su piel blanca y su selvático vello negro, tal y como ella misma lo llama:

“Cuando le pedí a mi novio que me hiciera las fotos, se negó. (…) A los pocos segundos reconoció que se equivocaba y accedió a hacerme las fotos. Me dijo que esas fotos eran un atentado contra la estética. Estoy de acuerdo. Son un atentado contra la estética, contra la imagen de la belleza femenina que tenemos ya integrada en nuestra cultura y en nuestra sociedad. Esa misma imagen que quiero cambiar, simplemente porque no es real. Las mujeres tenemos pelos en las piernas. Tenemos pelos en las axilas. Y en el pubis. Y en mil sitios más. Somos peludas. Igual que los hombres. Algunas menos, otras más. Y eso es real. Una realidad que las mujeres, presionadas unas por otras, nos empeñamos en esconder.”

Fragmento extraído de un artículo del blog de Paloma Goñi.

Dibujo de unas piernas de mujer sin depilar en tacones

b) Pásate a la depilación láser en casa

Si no quieres que tu nuevo apodo sea Chewaka, pero sigues sin querer depilarte; la única alternativa que te queda es pasarte a la depilación definitiva.

Tras varias sesiones, el vello se va debilitando hasta desaparecer por completo.

 

“Si sigues sin querer depilarte, empieza cuanto antes con la depilación definitiva.”

Lo malo de estos sistemas de depilación definitiva es que las sesiones son bastante caras: el precio de una sesión de depilación con láser IPL en un centro de estética es de unos 35€ para zonas pequeñas y cuesta más del triple para piernas enteras.

Además, la cantidad de sesiones necesarias depende de tu tipo de vello y piel; por lo que a priori nunca sabrás con exactitud cuántas sesiones necesitas.

 

Cómic "me depilo, me pintos los labios y sonrío, pero lo hago por mí; no por ti"

Teniendo esto en cuenta, la mejor alternativa es la depilación láser en casa. Con una máquina depiladora IPL para casa, por menos de 300€ (precios válidos hasta el 15 de enero) podrás tener todas las sesiones de IPL que necesites para las partes del cuerpo que quieras. Con 3 sesiones en las piernas ya la habrás amortizado.

“Con 3 sesiones ya habrás amortizado tu depiladora IPL.”

Los aparatos de depilación láser para casa que recomendamos funcionan con luz pulsada intensa (IPL): un haz de luz que es capaz de eliminar el folículo piloso sin dañar la piel.

Estas depiladoras IPL son aptas para todo tipo de piel y vello, y son indoloras. Eso sí, al igual que con la depilación IPL tradicional, tendrás que ser constante ya que la depilación láser en casa, igual que la de los centros de estética, va retardando la aparición del vello poco a poco; hasta que desaparece por completo.

Dado que la depilación láser es una jugada a medio-largo plazo, ahora es el momento ideal para empezar a utilizar la depilación láser en casa: para cuando llegue el verano ya te habrás deshecho de gran parte del vello.

 

Ver depiladoras IPL recomendadas

 

Y tú, ¿por cuál de las dos opciones te inclinas? ¿Conoces una tercera alternativa que desconozcamos?

Gif animado con las piernas de varias mujeres en fila

Crédito de las imágenes: “I love the smoothness of my freshly-shaven legs“. “I’ll shave my legs tomorrow“, “Chica corriendo con las piernas sin depilar“.

HACE 5 AÑOS