COMPARATIVAS

Discos duros SSD vs HDD tradicionales: Sus auténticas ventajas

750x500_kingston

En los últimos años se han ido incorporando a los ordenadores personales los discos duros sólidos SSD (Solid State Drive), que mejoran notablemente las prestaciones de tus equipos informáticos. Para que puedas saber en qué medida te interesa adquirir uno de estos discos (si no lo tienes ya) te ayudamos con un resumen de las ventajas de los discos duros SSD frente a los discos duros internos tradicionales.

Así que, si estás pensando en darle una nueva vida a tu portátil, ésta puede ser una de las mejores opciones para mejorar de forma notable su rendimiento general. Como todas las tecnologías novedosas, en sus inicios los discos SSD tenían un precio muy elevado, pero hoy en día sus precios están al alcance de cualquiera.

Además, si sustituye a tu disco duro tradicional, siempre puedes seguir utilizándolo como una unidad externa si compras una caja para montarlo.

 

Ventajas de los discos SSD frente a los discos duros tradicionales

discos-ssd

Entre las principales ventajas vamos a citar las siguientes:

  • Son discos más rápidos, con velocidades de lectura y escritura mejores, que dependiendo del disco duro tradicional que tengamos pueden ser entre cinco y diez veces más rápidos.
  • Mayor velocidad de acceso a los datos, es decir, el tiempo que tarda en localizar y acceder a un dato, en el disco sólido es mejor y oscila entre 0,05 y 0,23 milisegundos, frente a los entre 7 y 16 ms. de los discos duros mecánicos.
  • Más tolerancia a golpes y caídas, ya que al no incorporar componentes mecánicos estos no van a sufrir por este motivo. Esto los hace perfectos para tu portátil que llevas todo el día de un lado para otro.
  • Discos más silenciosos, por el mismo motivo que antes, la falta de componentes mecánicos hace que no emitan ruido. Ya no oirás el disco duro girar.
  • Generan menos calor por lo que tu ordenador va a calentarse menos. En los portátiles es algo que notas enseguida al sustituir a un disco duro tradicional
  • Consumen menos energía por lo que te ayudará a preservar la duración de tu batería, alrededor de un 10% más o menos sobre un disco tradicional.

Todas estas comparaciones de tecnología y rendimiento van a depender un poco de la gama de discos duros que tengamos, tanto en los discos tradicionales como en los discos sólidos. Un disco duro tradicional de gama alta comparado con un disco sólido de gama baja no tendrá una comparativa tan desfavorable, pero el disco sólido seguirá ofreciendo mejores valores en los anteriormente comentados.

 

Y ASÍ LO NOTAS EN EL RENDIMIENTO DE TU ORDENADOR

Estas ventajas influyen en el rendimiento general de tu ordenador, ya sea de sobremesa o portátil y lo vas a notar en algunos aspectos claves. Por ejemplo, una velocidad de arranque mucho menor, tanto del sistema operativo como de aquellos programas que resultan más pesados de cargar, como podrían ser los de retoque fotográfico o edición de vídeo o la carga de un juego.

También tendrás una mayor rapidez a la hora de copiar y traspasar datos. Esto se debe la mejora en los valores de lectura y escritura que en un disco SSD como el OCZ Radeon R7 tiene nos valores de 550/530 Mbps muy lejos de lo que puede alcanzar un disco duro tradicional con una interfaz de conexión SATA equivalente.

Esto también lo vas a notar a la hora de realizar la instalación de un programa en la que a partir de ahora invertirás mucho menos tiempo. Lo mismo con las actualizaciones que descargamos para luego instalar y que siempre aparecen en los momentos más inoportunos.

En definitiva vas a obtener una mejora general del rendimiento del equipo que le va a dar una vida nueva a tu portátil o equipo de sobremesa. Debido a sus características en este tipo de discos siempre se suele instalar el sistema operativo y los programas, dejando el almacenamiento multimedia para otras unidades, ya sean internas o externas.

 

Diferencias de tecnologías entre ambos tipos de discos

La principal diferencia entre ambos tipos de discos es que el SSD no tiene componentes mecánicos sino electrónicos. Para simplificarlo mucho, utiliza un tipo de tecnología para el almacenamiento similar a la que utilizan las memorias USB. De esta forma no tiene que buscar la información y situar la aguja sobre este sector del disco magnético, como en los discos duros tradicionales, para leer los datos sino que simplemente accede a ellos.

En los discos SSD es importante tener en cuenta el tipo de memoria y el controlador que te ayuda a gestionarla. La memoria flash puede ser SLC, TLC y MLC (Single-, Triple- y Multi- level cell). En los discos de consumo doméstico seguramente tendrás TLC o MLC. La diferencia entre ellas es la cantidad de bits que puede almacenar cada celda de memoria.

Respecto al controlador, este es el encargado de gestionar las operaciones a realizar por el dispositivo, es decir, dónde almacenar la información, qué zonas están libres o cómo reubicar ciertos datos. También es importante la interfaz, donde lo más habitual hoy en día es que sea SATA, ya sea 2 o 3. Si quieres sustituir el disco de un portátil antiguo, es importante que te fijes si tienen compatibilidad con SATA 1, o de qué tipo es la conexión que tiene el tuyo.

Por último conviene tener en cuenta los ciclos de escritura que son limitados. Un SSD te permite escribir y borrar información un cierto número de veces, un ciclo de escritura. Actualmente las unidades sólidas han aumentado tanto este número que hace que la vida de estos discos sea prácticamente ilimitada, pero no está de más que lo tengas en cuenta si estas borrando grandes cantidades información constantemente en tu equipo.

 

HACE 4 AÑOS