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Si no te convence ningún móvil, móntalo por piezas

Antaño, la mayoría de ordenadores se fabricaban por piezas: comprabas los ventiladores, el procesador, la gráfica… ¿Por qué no hacer lo mismo con los móviles? Si no te convence ningún smartphone y lo que te gustaría es poder acoplar este procesador, aquella pantalla de X pulgadas y aquella cámara, los teléfonos modulares son la solución.

La idea es simple: que cada uno se configure el móvil que prefiera y, si quiere, pueda actualizarlo cambiando componentes. Google/Alphabet prepara una prueba masiva de su teléfono modular, el Project Ara, pero un duro rival medio español pretende plantarle cara: Puzzlephone.

 

La experiencia del buscador

Móviles modulares.

El gigante norteamericano Google lleva años trabajando en un proyecto de móvil modular, cuya última versión que se ha visto es el Spiral 2. La idea consiste en una plataforma de hardware libre, donde a partir de una base el usuario podrá comprar para su teléfono aquellos módulos que considere necesarios, que se acoplan a la base magnéticamente.

De esta manera, el modelo más básico de terminal costará unos 45 euros, y el usuario podrá luego añadirle si lo desea nuevas funcionalidades. Por ejemplo, ampliar su batería comprando otro módulo, una cámara de fotos superior, un procesador superior…

El usuario no solo tendrá el móvil que quiera y al precio que esté dispuesto a pagar, sino que podrá situar los componentes donde quiera. Además, en caso de estropearse no tendrá que comprarse un teléfono entero, ni el terminal se quedará obsoleto a los pocos meses o años. Todo será cuestión de cómo y cuánto quiera gastarse en el móvil.

 

Rival medio-español

Móviles modulares.

Al proyecto de Alphabet/Google le ha salido un competidor finlandés, aunque capitaneado por españoles: Puzzlephone. Tras reunir más de un millón de euros de financiación, el equipo tiene preparado ya los primeros modelos de prueba de este dispositivo, que difiere del de Google sobre todo en el número de módulos. Si bien Project Ara está previsto que cuente con entre 20 y 30 módulos intercambiables, en el caso de Puzzlephone el terminal se basa solamente en tres módulos: el central (la pantalla), el celebro (procesador y cámara) y la batería y electrónica de soporte.

La parte central (la espina, como le llama Puzzlephone) contará con la pantalla y la electrónica básica, y se pondrá a la venta en diferentes tamaños y materiales. Después, el usuario podrá elegir el celebro, que contendrá los procesadores, la memoria RAM, la memoria interna y la cámara. Por último, el módulo del corazón será el que albergue la batería y otros chips secundarios. Puzzlephone asegura que la gente no quiere cambiar los módulos uno a uno, sino que ellos apuestan por tres grandes partes que son los que de verdad importan a la gente.

Móviles modulares.

La idea de teléfonos modulares además tiene una ventaja geográfica: es un modelo escalable en todo el mundo. En los países con menos recursos, cualquiera podría tener su teléfono por bajo coste y actualizarlo cuando fuese necesario, mientras que en los países con más poder adquisitivo los usuarios podrían, si quieren, crear smartphones potentes con las últimas innovaciones del mercado.

 

No es oro todo lo que reluce

Pero aunque la idea parece buena, ambas compañías se han encontrado con algunos problemas en el momento de hacer realidad los proyectos. Por ejemplo, en la cadena de suministros, pues crear uno a uno esos módulos (o recopilarlos en tres partes, como hace Puzzlephone) es algo más complicado de lo que habitualmente hacen las grandes corporaciones (a grandes tiradas, menor precio).

También se busca solucionar la compatibilidad de los módulos, uno de los grandes problemas que se está encontrando Project Ara –mucha electrónica distinta y de diferentes características-.

Además, puede haber rifirrafes dentro de la industria: ¿a Samsung, LG o Sony le interesa que Google se lance a producir teléfonos baratos en masa?

Móviles modulares.

De momento, Google/Alphabet ha tenido que posponer los planes del lanzamiento de Project Ara, que planeaba a realizar una prueba piloto en Puerto Rico este mismo año. Los motivos, según ha ido desvelando, es que no están contentos con el sistema de enganche de módulos, que cambiarán (eran imanes electropermanentes). También parece que reducirán el número de módulos, al menos los relacionados con el procesador del terminal, y que todo ello debe llevar a una mejora de la vida de la vida de la batería.

Es por ello que han dejado la prueba piloto para el 2016 cambiando de localización: algunas ciudades de EEUU. ¿Estaremos ante un nuevo caso Google Glass o será Google el rey de los teléfonos modulares? El tiempo lo dirá.

 

¿Relojes modulares?

Reloj modular.

Mientras los móviles modulares no llegan al mercado, otros fabricantes de gadgets se están apuntando al carro de lanzar productos fabricables a piezas. Es el caso de la start-up británica Blocks, cuyo proyecto es un reloj inteligente hecho por módulos.

La idea es la misma: será el usuario quien elija cómo quiere que sea su reloj (correa, chips, esfera). El proyecto, sin embargo, está algo más verde que el de los móviles, y la compañía aún no ha anunciado cuando lanzará la campaña de crowdfunding (micromecenazgo) para financiar la producción del smartwatch.

 

HACE 5 AÑOS