HOW-TO

Cómo construir tu estudio fotográfico en casa

El objetivo de todo fotógrafo es controlar la luz. Es nuestra herramienta de trabajo pero también la causa de nuestros desvelos. Nos emocionamos cuando vemos una escena bien iluminada y podemos decir que vivimos por ella. Cuando fotografiamos en el exterior nos valemos de la luz del Sol, que es gratis pero a veces no la podemos dominar a nuestro antojo. Por eso nos refugiamos en nuestros estudios y nos valemos de fuentes lumínicas artificiales. Sigue leyendo para saber qué necesitas para construir un estudio fotográfico casero.

La luz

Lo primero es hacerse con un buen kit de flashes para organizar distintos esquemas de iluminación. Con ellos podrás hacer desde retratos hasta fotografía de producto. Con dos cabezas tendrás suficiente para empezar, pero siempre puedes añadir más fuentes lumínicas a tu equipo, como flashes de mano o LEDs.

La principal diferencia entre unos flashes y otros es su potencia, pero también hay que tener en cuenta qué accesorios necesitaremos para fotografiar todo tipo de sujetos. Por eso te recomiendo estos tres kits de distinta potencia pero muy completos en cuanto a lo que traen en ellos. Haz un hueco en casa porque tu estudio de fotos está en marcha.

Fotima FTF-160

Este kit es el ideal para iniciarte en el arte de iluminar en tu propio estudio casero. Su potencia es de 160W, suficiente para jugar con las luces y las sombras de retratos o bodegones. Incluye un difusor de buen tamaño (50×70) y un paraguas translúcido que te van a ayudar a hacer más suave la luz.

No ocuparás nada de espacio en casa porque puedes guardar el equipo en una maleta acolchada.

Fotima FTF-400

Este equipo es una genial elección para dar el primer paso. Son dos flashes de gran potencia (400W) que podrás modificar con un regulador digital. Usarás también su iluminación de modelado para observar la dirección de la luz y hacerte una idea del resultado final.

Para suavizar la escena este kit cuenta con dos buenos difusores de 50×70. Una ventaja adicional de este producto es que incluye un disparador inalámbrico, además de una útil maleta de transporte.

Fotima 220008 Kit LED Estudio FTL-600

Lo más destacado de este kit es su bajo consumo a pesar de su gran potencia. Es gracias a sus dos paneles de LEDs que imitan el color de la luz de día. Podrás modificar esa tonalidad y hacerla más cálida con los filtros correctores. Con los filtros difusores harás que las sombras sean menos duras.

Llévate este equipo de flashes al estudio fotográfico en una maleta de transporte que sirve para los paneles de LEDs y todos los accesorios.

Accesorios para los flashes

Con estos accesorios darás un salto importante en tus fotografías de estudio. Son el complemento ideal para los kits FTF-400 y FTF-160 de los que te he hablado antes.

Tendrás un mayor control de la luz y hasta cambiarás el color de la iluminación gracias a los filtros rojo, azul, amarillo y verde. Cuenta además con un snoot o cono y con dos nidos de abeja que te permitirán dirigir y concentrar la luz en zonas concretas de la escena.

Accesorios para flashes

Los fotógrafos profesionales utilizan disparadores remotos para activar los flashes sin necesidad de cables. Este producto, el Seculine 110010 Flash Trigger T2DI, tiene un alcance de 150 metros, por lo que aporta una gran autonomía en cuanto a la libertad de movimientos dentro del estudio.

Fondos

Fotima Fondo fotográfico FTSF-10 Verde Chroma

Necesitarás en tu estudio fotográfico casero un fondo para colocar a tus modelos. La mejor opción es este soporte para un papel o tela de hasta 3×3 metros. Son dos trípodes y una barra telescópica que se pueden transportar y guardar fácilmente con una cómoda bolsa.

Este kit incluye un fondo de color verde chroma, aunque puedes complementarlo con los tradicionales fondos de tela blanco y negro.

Estudio Chrome

Trípodes

Una vez que te hayas hecho con un equipo de luces y con un fondo, necesitarás un trípode para mantener firme la cámara. Es la solución para encuadrar la escena y poder moverte por el estudio cambiando luces sin necesidad de preocuparte por la máquina fotográfica.

Dentro del amplio mundo de los trípodes tendrás que fijarte en el material de fabricación, en su altura, su capacidad de carga, qué rótula moverá la máquina y en su estabilidad.

trípodes

Este Manfrotto 294A3 es, sin duda, una buena solución para comenzar a preparar tu primer estudio fotográfico. Tendrás estabilidad gracias a sus 2,5 kg de aluminio y podrás ajustar las tres secciones de las patas fácilmente con un sistema de pestañas que regula la intensidad del cierre.

Podrás elevar el trípode hasta una altura de 179 cm, que aguantará hasta 5 kg de carga (suficiente para tu cámara). Viene con una rótula de bola desmontable para tener total libertad de movimientos de ángulos. Es interesante el sistema antishock, que impide que la cámara sufra impactos si la columna central se cae por estar mal bloqueada.

Otro trípode de los buenos para incluir en tu estudio. Este lo tiene todo. El Vanguard Alta Pro 263AP te da estabilidad para una cámara y objetivos de hasta 5 kg.

Pero lo más destacado es el sistema que permite mover la columna central de 0 a 180º. Es decir, podrás poner en horizontal el trípode. Te vendrá de perlas cuando quieras fotografiar desde un plano cenital, desde arriba, y que no te aparezcan en la imagen las patas.

Y la solución más económica pero funcional que te propongo es el Velvon Sherpa 4370D. Sus tres patas se pueden elevar en cuatro secciones hasta los 163 cm y puede soportar 3,5 kg de peso.

Su principal novedad es que las patas se pueden abrir completamente para hacer fotografías desde casi el suelo.

Reflectores

reflector

La obsesión de los fotógrafos es que una escena quede perfectamente iluminada. Lograr el equilibrio entre luces y sombras es nuestra misión. Por este motivo los reflectores van a jugar un papel importante en la confección del estudio. Son unas herramientas que reflejan la luz y que la dirigen hacia donde el fotógrafo quiere.

La opción ideal es este kit de reflectores que incluye cinco superficies distintas para darle a la iluminación diversas tonalidades: blanco, negro, plata, oro y translúcido para difuminar la intensidad de la luz. Su tamaño, casi un metro de diámetro, hará que puedas utilizarlos tanto en productos pequeños como en sesiones de retrato.

HACE 4 AÑOS