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Los 7 secretos de la fotografía deportiva

Aunque es el deporte rey, el fútbol no es la única disciplina que puedes fotografiar. Estás rodeado de deporte. Los partidos de fin de semana de tu hijo, las pachangas de baloncesto de tus compañeros de trabajo, la competición de tu sobrino o la carrera de minimotos de tus amigos son buenos momentos para comenzar a practicar con la cámara.

Todos estos eventos tienen algo en común: los sujetos a fotografiar están en continuo movimiento. Y tú, como fotógrafo, no puedes perderte ni un segundo. Sigue estos consejos para descubrir los secretos de la fotografía deportiva.

La velocidad es la clave

Lo que tienen en común la mayoría de fotografías deportivas es que congelan una acción que se produce a máxima velocidad. Te habrás preguntado alguna vez cómo es posible fotografiar un coche de Fórmula 1, que puede llegar a los 300 km/h, y que no salga borroso. Pues bien, es gracias a que las cámaras son capaces de abrir y cerrar su obturador a velocidades realmente rápidas, muy por debajo de un segundo. Hoy en día, casi todas las máquinas pueden hacerlo a 1/4000.

Tendrás que ajustar la velocidad de obturación según lo rápido que se mueva el sujeto a fotografiar, la dirección en la que se desplace y la distancia a la que te encuentres de él.

En la siguiente tabla verás qué velocidades de obturación puedes usar para cada caso siempre y cuando estés a 10 metros de distancia de la acción. Cuanto más lejos te encuentres, menos velocidad tendrás que utilizar.

Tipo de movimiento dirección lateral dirección diagonal hacia o desde la cámara
vehículos a 20 km/h 1/500 1/250 1/125
vehículos a 40 km/h, carrera, deportes, juegos activos 1/1000 1/500 1/250
vehículos a 80 km/h, carreras de caballos 1/2000 1/1000 1/500
vehículos a 160 km/h 1/4000 1/2000 1/1000

Prepara la cámara

La cámara debe estar preparada de antemano para captar situaciones de alta velocidad. No intentes ajustar la exposición (la entrada de luz) en el momento justo en el que vayas a fotografiar una escena. Imagina que en el campo de juego hay distintas situaciones de luz. Tardarías mucho tiempo en equilibrar la exposición y te perderías la foto.

Una buena solución es activar el modo de Prioridad a la Velocidad de la cámara (en este artículo sobre consejos para la fotografía callejera se indica cómo), poner una velocidad de obturación muy rápida y así la máquina se encargará de abrir o cerrar el diafragma para que las fotografías no te salgan ni quemadas ni oscuras.

Si ves que donde vas a hacer las fotos la luz es igual en todas las zonas, no hace falta que actives la Prioridad a la Velocidad. Simplemente mide la luz, pon una velocidad rápida, un ISO adecuado y el diafragma que te pida el fotómetro. Al ser una luz homogénea, las imágenes saldrán bien en todos los lugares.

Barrido

Prueba a hacer barridos porque resultan imágenes muy espectaculares. El sujeto en movimiento aparece congelado pero todo lo demás sale movido. La sensación que ofrecen estas fotografías es de velocidad y dinamismo. No es fácil que te salga a la primera, así que no desesperes y practica muchísimas veces.

Consiste en mover la cámara mientras sigues al sujeto. Lo que tendrás que ajustar serán las velocidades con la que giras la máquina y la de obturación dependiendo de la rapidez con la que se mueve lo que quieres inmortalizar.

Enfoque

Uno de los principales problemas a los que te vas a enfrentar cuando estés con tu cámara en el terreno de juego o en la pista va a ser el enfoque. Notarás que es dificilísimo sacar nítido un sujeto que se está moviendo continuamente. Verás que, aunque actives el enfoque automático, éste no siempre acierta.

No te preocupes. Los ingenieros de las compañías que fabrican las cámaras de fotos han pensado en este problema y hace tiempo inventaron un sistema que detecta el objeto en movimiento y lo sigue enfocando siempre y cuando mantengas el obturador apretado hasta la mitad. Cuando quieras hacer la foto, aprieta el obturador hasta el final.

En tu cámara verás este ajuste como AF-C o AI Servo y deberás acostumbrarte a su uso porque al principio es algo complicado. Prueba primero con sujetos grandes como coches para pasar más tarde a objetos más pequeños como balones.

Fluidez

No te quedes durante toda la sesión en un único sitio. Por ejemplo, si te colocas en la misma curva de un circuito de motos solo conseguirás que todas las imágenes de la carrera sean las mismas y al final el reportaje será aburrido. Por eso te aconsejo que vayas cambiando de posición a lo largo de la sesión.

Busca diferentes tomas, súbete a la grada y ve de un córner a otro. Recorre la pista de atletismo para encontrar el mejor ángulo.

Intercambia de objetivo en tu cámara para realizar desde planos generales del campo de juego o circuito hasta primeros planos de los atletas durante la competición. Intenta que las fotografías que elijas al final del trabajo aporten dinamismo y fluidez. No repitas fotos. No hay nada más aburrido que un reportaje donde se vean las mismas posturas y acciones.

Muestra la pelota

Hay un regla no escrita en la fotografía deportiva que dice que si el juego es de pelota, ésta tiene que aparecer en la imagen. Además de indicar al espectador qué juego se está practicando, aporta un elemento esencial con el que tú, como fotógrafo, podrás componer en el encuadre. Me refiero también a, por ejemplo, raquetas, bates de béisbol o cintas de gimnasia rítmica.

Pero esta técnica no siempre podrás llevarla a cabo, sobre todo si estás haciendo primeros planos de los deportistas. En este caso, muestra caras de esfuerzo tras una carrera, de dolor por una lesión, de alegría por una victoria o de enfado por una jugada mal hecha.

Anticipación

Recuerda que tu máxima prioridad es la rapidez, por lo que siempre debes tener la cámara ajustada con una velocidad de obturación vertiginosa. Una vez que la máquina esté preparada, anticípate a lo que va a pasar. Una de las características de los fotógrafos deportivos es que tienen el don de saber lo que va a ocurrir en el juego. Es una mezcla entre experiencia, paciencia y visión fotográfica.

Un consejo: mantén abierto el ojo que no mira por el visor. Así tendrás más ángulo de visión y podrás anticipar con segundos de antelación por dónde va a venir la acción.

HACE 2 AÑOS

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