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Llega ‘La viuda’ de Fiona Barton: secuestros y suspense para sorprender al lector

'La viuda' de Fiona Barton. El thriller literario del año

‘La viuda’ es el título de la primera novela de la experiodista británica Fiona Barton, destinada a convertirse en el nuevo fenómeno literario del momento como ya lo fue el pasado año ‘La chica del tren’. Ya se ha vendido a 25 países y los derechos audiovisuales para Playground Television.

Nos lo hemos leído y te lo traemos en exclusiva antes de su lanzamiento previsto para junio por parte de la Editorial Planeta. Este es su booktrailer:

La viuda. El fenómeno

Las críticas no han podido ser mejores. Como resumen, te dejamos cuatro:

La chica del tren de este año’ (The Observer).

Un libro que hará que lo dejes todo para poder leerlo de un tirón’ (Glamour).

El gran thriller del año’ (Stylist).

Barton cuenta su historia con un realismo y un control que contribuye a su impacto devastador’ (Publishers Weekly).

Catalogada como ‘Domestic Noir‘, una nueva corriente comercial literaria (tras la de temática religiosa iniciada por ‘El código Da Vinci‘, la novela negra escandinava con la saga ‘Millennium‘ o la erótica con ‘50 sombras de Grey‘) lleva algunos años tomando forma.

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Se trata de thrillers psicológicos de suspense que, como diría Hitchcock: ‘devuelven el crimen a su verdadero origen: el hogar‘. Son argumentos que se desarrollan eminentemente en el seno de una familia o pareja y donde un suceso dramático parece inundarlo todo. Comenzó con ‘Perdida’ de Gillian Flynn y siguió el año pasado con ‘La chica del tren‘ de Paula Hawkins.

Las claves de este nuevo género están en:

  • Los cambios narrativos desde el punto de vista de personajes distintos para hacer más ágil la trama, casi siempre en primera persona y con habituales saltos en el tiempo.
  • Centrado sobre todo en el ámbito familiar. Como ya hemos mencionado, se desarrolla dentro de la convivencia de pareja o la familia con un drama de fondo que va minando la situación hasta el tormentoso desenlace final.
  • Casi todas sus firmantes son mujeres anglosajonas y sus protagonistas de ficción, también.

LA AUTORA

Fiona Barton fue una experimentada periodista de sucesos para el Daily Telegraph, asistiendo a numerosos juicios a lo largo de su carrera. Ha seguido de cerca casos como el de Madeline McCann y logró el Premio Nacional de la prensa británica en 2001.

Fiona Barton, autora de 'La viuda'.
Fiona Barton, autora de ‘La viuda’.

EL ARGUMENTO

Jean es una esposa abnegada y completamente entregada a su marido. Cuando éste es acusado del rapto y asesinato de una niña desaparecida asaltan las primeras dudas en el seno de la familia. La repercusión y el acoso de los medios comienza a ser asfixiante, pero la repentina y accidental muerte de él deja el caso en el aire.

Sólo Kate Waters, una insistente reportera que logra hacerse con la confianza de Jean, y el inspector Bob Sparkes, encargado del caso, harán lo posible por desentrañar los secretos que aún guarda La Viuda.

LA RESEÑA

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De primeras, observando la biografía de la autora, se entienden algunas cosas: su (muy) extensa descripción del mundo periodístico y la influencia del caso Madeline en el argumento de esta novela. Una pequeña desaparece y los medios se vuelcan por ofrecer el seguimiento, noticias y especulaciones sensacionalistas sobre un misterio que no parece cerrarse nunca.

Pero ante todo estamos ante una trama que sigue a rajatabla la fórmula editorial dictada para intentar obtener los resultados comerciales de ‘Perdida‘ y sobre todo ‘La chica del tren’. Los mismos cambios narrativos en primera persona entre los distintos protagonistas, la misma angustia intramarital, los mismos saltos en el tiempo, la misma desubicación psicológica del personaje principal…

Es una fórmula de consumo rápido a base de capítulos cortos y ágiles, algo que no tendría por qué ser criticable si verdaderamente tienes algo que contar. Tanto ‘La chica del tren’ como ‘La viuda’ tienen un buen comienzo, un final que pretende ‘impactar’ (ya depende de cada cuál si lo logra con éxito o no) y un nudo que se haría bola en la garganta si no fuese porque intentan sostenerlo a duras penas con el caos psicológico de su protagonista.

Y es que la mayor intriga de estos thrillers literarios reside en la impaciencia que provoca la actitud de los personajes principales, mucho más que la resolución del caso en sí. Se leen del tirón porque uno está deseando ver si habrá finalmente reacción, más que por el suspense del crimen como tal. En ‘la chica del tren’ rogabas porque la alcoholizada protagonista estuviese sobria alguna vez para poder avanzar algo más en la historia.

Aquí la protagonista resulta ser de una abnegación y sumisión hacia su pareja que saca de quicio. Es el juego que establece con el lector, que le involucra e irrita hasta hacer que pida a gritos que la protagonista reaccione, preguntándose continuamente el ‘¿hasta cuándo va a aguantar así?’

No obstante, en la comparación con su modelo de éxito editorial, ‘La viuda’ sale perdiendo. Menos intriga, una investigación policial pobre y un juicio metido con calzador para desembocar además en un desenlace que llega forzado y muy tarde; un final que tampoco supone ninguna apoteosis y que no deja un regusto ni mucho menos memorable.

Por otro lado, que la autora sea una mujer debía ser una ventaja, no una evidencia. Este nuevo género del ‘Domestic Noir’ se encasilla demasiado describiendo las relaciones de pareja, los esfuerzos por contruir la familia perfecta. En lugar de enriquecer o potenciar las descripciones psicológicas, se centra en la convivencia vecinal, en el qué dirán… En sus páginas podemos ver continuamente traumas por no haber tenido hijos, aquello de que ‘era el marido ideal, pero…’.

Leer cómo las protagonistas vuelcan sus vidas en sus relaciones es preocupante y ceñido a un estereotipo de feminidad desfasada y mal entendida, perteneciente a ese fenómeno de la neo-dependencia conyugal.

En ‘la viuda’ todo esto es si cabe más evidente con una protagonista de actitudes sumisas y conservadoras propias de los años cincuenta, sometida a un machismo completamente desfasado y desnaturalizado. Y no como recurso narrativo (la ‘independiente’ periodista no para de hablar de su ‘maromo’-literalmente-) sino como firme convicción de la autora.

En definitiva, sobra gris telefim de sobremesa y sensacionalismo periodístico y se echa en falta más caso criminal como tal (algo tipo a lo que hizo Pierre Lemaitre con su ‘Vestido de novia’). Demasiado evidente el uso de una fórmula editorial para crear un nuevo best-seller rápido de leer y en este caso de olvidar. ¿Lo conseguirán?

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HACE 4 AÑOS