COMPARATIVAS

Las 10 películas imprescindibles de Woody Allen

Café Society‘ es la última película del director neoyorquino Woody Allen. Ambientada en el Hollywood de los años 30, cuenta en su reparto con Steve Carell, Kristen Stewart o Jesse Eisenberg, entre otros. Siguiendo con su costumbre de presentar una película por año, el maestro vuelve a tratar las relaciones humanas y sentimentales con su particular estilo cinéfilo-psicoanalítico. Repasamos este particular director y destacamos las 10 mejores películas de su extensa filmografía.

Woody Allen, un personaje para la historia

Para confirmar aquella particular teoría de que los grandes directores de cine norteamericanos son prácticamente todos de origen europeo (desde clásicos como John Ford o John Huston hasta lo rescatable del cine actual como Eastwood o Tarantino), Allan Stewart Königsberg, más conocido como Woody Allen, cuenta con ascendencia austriaca-rusa y judía, nada menos.

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De cualquier modo nacido y apegado a su querida Nueva York (famosa fue su negativa a recoger el Óscar por ‘Annie Hall’ con la excusa de haberse olvidado. Mantiene con el resto de Estados Unidos una relación más bien tensa y la taquilla responde en consecuencia), combina su ‘éxito’ en el cine (casi exclusivamente europeo) con su conocida pasión jazzística por el clarinete.

Consolidado como uno de los directores que mejor ha reflejado en la gran pantalla las relaciones sentimentales, pasará a la historia por su propio personaje: hipocondríaco, acomplejado, verborrágico, físicamente inefable… Todo lo que a priori supondría lo opuesto al atractivo y sin embargo, o precisamente debido a ello, dotado de un magnetismo y una voracidad sexual (sobrepasando la pantalla y llegando hasta el escándalo en su vida real) como gran recurso cómico.

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Tan innegable como su figura es parte de su filmografía, entre la que se cuentan auténticas joyas inolvidables del séptimo arte.

Además, en todas y cada una de ellas siempre podremos pulir perlas inmersas entre sus diálogos. Estos son los mejores ‘haikus’ cómicos del cine moderno.

Las 10 mejores películas de Woody Allen

TOMA EL DINERO Y CORRE (1969)

-Cariño, tengo que decirte algo: estoy embarazada.

-Por favor, no exageres.

Puede parecer un diálogo algo simple y sin mucha relevancia, pero concreta y resume perfectamente todo el absurdo y la sencillez cómica dentro de lo cotidiano que maneja el gran Woody. Lo mejor es la forma expresada, como quien no quiere la cosa y sin darle apenas ninguna importancia. Un golpe magistral que desliza tímidamente, casi sin darse cuenta. Cuanto más reparas en la frase y en la secuencia donde fue enunciada, más gracia hace. Algo así como el ‘efecto Allen’.

Por lo demás fue la primera cinta que escribió, dirigió e interpretó de forma íntegra y cuenta las andanzas de un ladrón de poca monta, presentado en forma de pseudo-documental. Un clásico que seguro te robará varias sonrisas.

EL DORMILÓN (1973)

Es difícil de creer que no hayas hecho el amor en 200 años.

-204 si tienes en cuenta mi matrimonio.

La innovación y atracción que ejercía su personaje funcionó, el éxito no tardó en llegar y los estudios le permitieron una libertad creativa pocas veces concedida. El resultado fue una distopía hilarante cargada de humor físico (sin abandonar los golpes en los diálogos) en claro homenaje a los genios cómicos del cine mudo. Una incursión futurista cargada de jazz, psicoanálisis y Diane Keaton, como no podía ser de otra manera.

LA ÚLTIMA NOCHE DE BORIS GRUSHENKO (1975)

Podría decirse que soy medio santa, medio puta.

-Espero conseguir la mitad mejor.

Su película más graciosa según él mismo. Y uno de los relatos anti-belicistas más agudos y atinados de la historia del cine. El primer giro de cuello hacia la Europa que habría de convertirse años después en su refugio intelectual. ‘Amor y muerte’ auténtico título de la película y dos de los temas más recurrentes y obsesivos del maestro. Épicamente cómica.

ANNIE HALL (1977)

-Doctor, vengo por mi hermano. Creo que está loco, se cree que es una gallina.

-¿Y por qué no lo mete en un manicomio?

-Lo haría, pero necesito los huevos.

Con esta genialidad (qué espléndida forma de terminar una película) concluía una de las mejores cintas de toda la filmografía Allen. Un repaso por los diversos tipos de relaciones de pareja hasta encontrar y describir a la media naranja ideal. Una mujer independiente, curiosa, rebosante de vida y con un estilo ya irrepetible dentro de la gran pantalla (sólo su vestuario es un manual de clase). Un coqueteo proyectado e interconectado con la vida real en plena relación con su musa de celuloide: Diane Keaton. El cine hecho piropo.

MANHATTAN (1979)

Mi psicoanalista me advirtió sobre tu bisexualidad, pero eras tan guapa que cambié de psicoanalista.

Aquí llegamos posiblemente al punto álgido de su carrera. Todos los diálogos brillantes, todos los escarceos de pareja se ven enmarcados en uno de los homenajes más profundos a una ciudad que se hayan hecho nunca en el cine. Una fotografía en blanco y negro espectacular explota lo mejor de la urbe, consigue acolchar espacios muy íntimos entre tanto cemento. La música acuna el paseo y aquello de ‘la ciudad es un personaje más’ cobra más sentido que nunca.

HANNAH Y SUS HERMANAS (1986)

Esta mañana era tan feliz, ¿sabes? Y ahora… no sé.

-Esta mañana estabas hecho una mierda.

-No, yo era muy feliz, pero no me daba cuenta de que lo era.

Woody devuelve, como diría Hitchcock, el crimen a su ambiente natural: la familia. Esta vez el cadáver son las relaciones sentimentales, las tiranteces, los entresijos de la condición humana. Ingmar Bergman se hace presente en espíritu y también físicamente de la mano de su pupilo Max von Sydow. De nuevo la ciudad, de nuevo los diálogos y brillando, esta vez por encima del resto, la dirección de actores: otro de los ajustes milimetrados por la llave Allen. Un reparto estupendo (eterno Michael Caine) obtiene su culminación en una cena con las tres hermanas que derrocha pura maestría.

MARIDOS Y MUJERES (1992)

Siempre he tenido debilidad por lo que yo llamo mujeres kamikaze. Las llamo kamikaze porque bueno, se estrellan con el avión, son autodestructivas. Pero se estrellan contra ti y tú mueres con ellas.

Más teatral, más analítico, más solemne, más desolador, más pesimista. Todo eso junto para abrir en canal al matrimonio y hacer un diagnóstico de lo más visceral. De las ‘serias’ y sombrías de Woody sin perder la puntería ácida en ningún momento.

MISTERIOSO ASESINATO EN MANHATTAN (1993)

No puedo escuchar tanto Wagner. Me entran ganas de invadir Polonia.

Ya lo contamos aquí: si un director de cine quiere pasar a la historia del séptimo arte debe demostrar su valía en diferentes géneros. El glorioso cine negro no pasaba desapercibido para Allen y le dio en esta ocasión su toque personal al mantener todas sus claves. De esta forma asistimos a una insólita investigación por parejas, tirando unos de otros para resolver el crimen. Toda una reinvención del género, y nunca mejor dicho.

PODEROSA AFRODITA (1995)

Pero si ya te había dicho que la chica no era virgen.

-Sí, ya lo sé. Pero no me habías dicho cuántas veces.

Enfrentarse con una mujer tan imponente y en estado de gracia como Mira Sorvino supuso para Woody una combinación de esas que explotan en laboratorio nada más entrar en contacto. Una historia tierna, conmovedora, muy divertida e intercalada con una tragedia griega a lo Broadway como sólo podía imaginársela un maestro. Su combinación da un ritmo a la cinta sencillamente perfecto. Una lección.

DESMONTANDO A HARRY (2007)

Yo soy ateo por la gracia de Dios.

De nuevo volvió con esta película al tema que más íntimamente conoce: él mismo. Sus neurosis, sus miedos, sus complejos…, esta vez con una pátina por encima cargada de cinismo, nihilismo, sarcasmo y orgasmo (“En Francia con ese eslogan sería presidente”). Una genialidad corrosiva y afilada con la que ascender y descender a sus personales infiernos. Gloria bendita.

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HACE 3 AÑOS