TENDENCIAS

Slow Dance: cuadros en movimiento a cámara lenta

Hacer un original regalo de boda; ver el entusiasmo que genera entre los asistentes y ponerse a producirlo en serio y en serie. Así nació Slow Dance de Jeff Lieberman (presentador en Discovery Channel): una ilusión óptica que mezcla tecnología, naturaleza y diseño.

Llegar a casa después de un día estresante y plantarte delante del cuadro para ver cómo las pulsaciones bajan hasta ver todo tu entorno desfilando suavemente; justo al compás del objeto que desees poner dentro del marco.

Si aún tienes dudas sobre el poder relajante de la cámara lenta junto con algo de música de fondo, echa un vistazo y déjate mecer por el siguiente vídeo de presentación:

Naturaleza Slow

Curiosamente, el poder relajante del invento funciona mejor con elementos naturales: hojas, pequeñas ramas, plumas, flores… Va en nuestro instinto primario calmarnos con cosas así, aunque en realidad puedes crear el efecto con prácticamente cualquier objeto que se te ocurra (dentro del ‘marco’ de las capacidades del diseño); como por ejemplo figuras de papiroflexia.

Sin cristal ni fondo de ningún tipo; únicamente el objeto insertado en el mecanismo e iluminado por luces LED. Colgado en la pared o sobre cualquier superficie gracias a los soportes incluidos.

De unos 30 x 35 cm y kilo y medio de peso, el marco va enchufado a la corriente (no están previstos modelos con baterías) con un consumo de 2 a 4 W dependiendo de la intensidad de luz que queramos darle.

¿Cómo funciona Slow Dance?

Es como pedirle a un mago que desvele sus trucos pero básicamente se basa en el controvertido fenómeno de la ‘persistencia de la visión’. Aunque la neurofisiología moderna lo cuestiona, se trata del descubrimiento de Peter M. Roget a principios del s. XIX por el que la retina humana aguantaría una imagen durante una décima de segundo antes de desvanecerse.

De ahí que la sucesión rápida de imágenes como en la animación, cine o televisión dé la falsa sensación de movimiento. Basándose en eso, si hacemos que un objeto vibre adelante y atrás unas ochenta veces por segundo (ya no suena tan relajante) y lo acompasamos con una luz estroboscópica (tan rápida que parece continua) conseguimos el impactante efecto slow-motion en vivo y en directo.

slow

Está preparado para poder tocarse de forma segura y desvelar la magia que esconde con su rápido movimiento. Apenas cuenta con inocuos aparatos electromagnéticos y sujeciones. En cuanto al ruido de la vibración dependerá de la intensidad y el tipo de objeto que queramos mover; pero en términos generales está diseñado para ser tremendamente silencioso.

Aunque cuenta con un regulador de luz y brillo, el invento está pensado para su contemplación a oscuras o con escasa iluminación si queremos apreciar el efecto en toda su magnitud. La sucesión de flashes es imperceptible a simple vista y no hay riesgo de epilepsia (la banda de peligro es de 5 a 30 flashes por segundo y Slow Dance se mantiene en 80).

slow3

MODOS

Cuenta con tres posiciones o tipos de efectos posibles:

1. Slow Dance: el clásico slow-motion.

2. Double Trouble: El objeto parecerá dividirse en dos.

3. Pop and Lock: una cámara lenta más laxa, tipo películas años 30.

Precio y disponibilidad

Con una campaña en Kickstarter ya cerrada donde arrasaron consiguiendo más de 500.000 dólares de recaudación, aquellos que participaron en la financiación pudieron adquirirlo a unos 200 dólares con un par de plumas especiales incluidas. Las entregas se efectuarán a partir de marzo del próximo año.

Ahora su precio ronda los 250 dólares con el marco de madera clara y la posibilidad de conseguirlo hecho a mano en nogal, en una edición limitada y numerada.

HACE 3 AÑOS